Desaparecidos en EE.UU. y muertos en Somalía

Serían hasta 20 los desaparecidos. Todos estadounidenses, residentes en la ciudad de Minneapolis y descendientes de inmigrantes de ese país africano. Al Qaeda los habría reclutado en su guerra contra Occidente.
Veinte jóvenes de origen somalí desaparecieron en Minneapolis, y varios aparecieron muertos a miles de kilómetros de ahí: en Somalía, país del que sus padres huyeron a principios de los 90, expulsados por la guerra civil y el hambre. Ahora, el FBI investiga las desapariciones, las posibles conexiones con Al Qaeda y el lavado de cerebro para que peleen en una guerra que no conocen.

El estado de Minessota, en los Estados Unidos, tiene una fuerte concentración de inmigrantes de origen somalí, personas que ya en tierra americana se creían a salvo de guerras y muertes prevenibles: nunca sospecharon que los largos tentáculos del terrorismo podrían ir en busca de sus hijos en su propia mezquita.

Este es el caso de Burhan Hassan, quien abandonó Somalia con sus padres cuando tenía sólo tres años y vivió el sueño americano hasta que el pasado 4 de noviembre se unió a un grupo de somalíes para viajar de vuelta a su país: tenía 17 años y el mes pasado sus padres se enteraron que había fallecido en medio de combates.

"No teníamos ni idea de que estaba planeando esto, lo hubiéramos frenado", contó su tío Abdirizak Bihi, quien en su desesperación agregó: "Les lavaron el cerebro a estos chicos, ellos no conocen a nadie allá, no entendemos por qué se quisieron ir".

Según los reportes internacionales, hasta 20 somalíes como Hassan desaparecieron de Minneapolis: todos pertenecían a la misma comunidad y visitaban la misma mezquita. Hasta este viernes se confirmó que tres fallecieron luchando en su país y un cuarto se suicidó en un atentado.

"Se trata de un proceso de varios años, pero hubo un gran aumento de casos en 2008. Las últimas desapariciones tuvieron lugar en noviembre. Empezaron a llegar familias contándome que sus hijos se habían ido a Somalia para luchar", explica Omar Jamal, mediador entre las familias y las autoridades en el Centro de Abogacía y Justicia Somalí de Minnesota.

Vale recordar que Somalia sigue atrapada en la guerra civil que estalló en 1991, cuando fue derrocado el último gobierno. Desde entonces el país no conoce la estabilidad y en los últimos meses, el grupo terrorista al-Shabbab, ligado a Al-Qaeda, empieza a llenar el vacío de poder.

Según Jamal, los desaparecidos fueron reclutados por este grupo: "Al-shabbab tiene apoyos en Minnesota. Pero quien les dio el dinero a los chicos para viajar a su país y quien les entrenó está todavía bajo investigación del FBI".

Los investigadores se centran ahora en la mezquita Abubakar as-Saddique, lugar de encuentro de la mayoría de los jóvenes, y que se sospecha como centro de reclutamiento: "Todos los chicos llevaban años yendo a la misma mezquita y ninguna de las familias podría imaginar que les ocurriera algo allí. Además, todos participaban en el mismo programa para jóvenes, pero alguien de afuera debe haberles lavado el cerebro", explica Jamal que colabora con el FBI.

Desde Somalia no llegan noticias de los jóvenes desaparecidos, aunque sí llega la amenaza de actuar en suelo estadounidense. Si los chicos fueron reclutados y entrenados cuentan además con un plus importante: todos tienen pasaporte norteamericano.

Jamal cuenta que el FBI extendió su investigación a otras ciudades como Seattle, Boston, Cincinnati o San Diego, de donde desaparecieron más jóvenes de la noche a la mañana y tienen en claro que las autoridades miran más allá de Estados Unidos: "Saben que están reclutando aquí como en Europa, en todas partes donde haya refugiados somalíes".

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