Los desafíos que tiene Sapag para el comienzo del 2010

Convencer a los gremios de la imposibilidad de dar aumentos salariales en el primer semestre del año será uno de los objetivos del Gobierno.
Si bien para este 2010 el gobierno provincial tendrá como uno de sus claros objetivos mejorar las finanzas públicas a través de, por ejemplo, la generación de nuevos precios en el valor de los hidrocarburos, enfrentará seguramente en los próximos meses un desafío importante que es frenar los reclamos de los gremios estatales en demanda de recomposiciones salariales.

En este contexto, el gobernador Jorge Sapag fue claro y tajante: no habrá discusión de sueldos durante el primer semestre. Lo cierto es que pese a esta postura, los sindicatos ya adelantaron que pedirán por un incremento en sus haberes.

En el caso de ATE, su secretario general, Ernesto Contreras, anticipó que en febrero comenzarán las gestiones ante el Ejecutivo y anticipó que en caso de no conseguir el objetivo se realizarían medidas de fuerza.

También el gremio docente ATEN ya había anunciado, tras las declaraciones del mandatario provincial, que de no haber novedades salariales para marzo se analizaría la posibilidad de ir a un paro.

El año pasado, la provincia de Neuquén no cumplió con los días de clases mínimos que estipula el calendario escolar tanto por la pandemia de gripe A como por los paros docentes. El virus se convirtió en una contingencia difícil de manejar y seguramente traerá problemas este año. Es deseable, sin embargo, que se eviten las medidas de fuerza para no colaborar con el achicamiento del ciclo lectivo.

Habrá que esperar que desde ambos sectores, sindicatos y autoridades tengan el grado de madurez para que los estudiantes neuquinos efectivamente comiencen las clases el 22 de febrero, que es la fecha estipulada por el Consejo Provincial de Educación.

Tampoco debe dejarse de lado otro factor que contribuye al deterioro de la educación pública: el ausentismo del personal docente. Desde el Ejecutivo provincial ya se adelantó que se buscará fortalecer el sistema de salud ocupacional para evitar este fenómeno. El objetivo es que no haya excesos en las licencias.

La realidad es que en este aspecto debe darse un sinceramiento del sector y trabajar en los mecanismos para revertir la situación si es que se pretende que no se sigan dando pasos atrás en la educación de la sociedad.

Las batallas políticas

A pesar de que el 2009 fue electoral, este año que recién comienza será clave en la provincia de cara a los comicios generales de 2011.

Por un lado, Sapag tendrá que empezar a elaborar su estrategia para lograr la reelección, en caso de que se confirme que esa es su pretensión. El gobernador tendrá que comenzar a posicionarse en dos terrenos: uno hacia adentro del Movimiento Popular Neuquino y el otro para enfrentarse a la oposición. Y en ese contexto, tendrá que manejar su buena relación con el kirchnerismo, que se ha estrechado en los últimos tiempos.

Dentro del MPN, Sapag asoma afianzado de cara a las internas partidarias como así también para una eventual contienda por cargos electivos. Si bien es cierto que en algún momento el sobischismo pareció haber recuperado espacio, hoy por hoy ese sector no figura como una amenaza concreta para el oficialismo. Sin embargo, Sapag deberá trabajar para encolumnar detrás de su proyecto político a la mayoría de los afiliados el MPN.

En cambio, la situación es diferente en la relación con la oposición.

Primero, porque buena parte de los sectores contrarios al MPN están dentro del kirchnerismo, a excepción de su contrincante de 2007, el diputado nacional Horacio "Pechi" Quiroga. Y, segundo, debido a que históricamente la oposición neuquina no ha logrado armar un proyecto común serio y, queriendo o no, termina siendo funcional a los intereses del partido provincial.

Además, hay otro elemento a tener en cuenta. Quiroga y el intendente de Neuquén capital, Martín Farizano, son las dos figuras políticas provinciales más importantes que no pertenecen al MPN y en la actualidad están caminando por veredas opuestas.

Quiroga ya está en carrera para la gobernación y Farizano coquetea con presentarse nuevamente en 2011. En este escenario, no parece impensado que Sapag y el jefe comunal capitalino hagan un pacto tácito de no agresión para facilitarse las cosas y que cada uno consiga su objetivo electoral el año que viene.

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