Desafíos que plantearon los votos

La gripe A no logró eclipsar el tema político: la dispersión del electorado en tres fuerzas, un síntoma a atender por los partidos tradicionales.
Río Negro terminó una semana con la mirada atenta a la emergencia por la gripe A y las reacciones necesarias para evitar una crisis peor, aunque semejante tema no bastó para opacar el resultado de las elecciones legislativas del pasado domingo y el desafío que ya representa lo que los rionegrinos decidieron con sus votos.

El gobierno provincial decretó la emergencia sanitaria y así fue posible que todas las áreas que se ponen en marcha para responder a las demandas de la sociedad actuaran en conjunto: Educación, Salud, Justicia, los gobiernos municipales... Entre todos, tendieron a extremar medidas de prevención al menos en el período crítico que se atraviesa por estas horas.

Entre el temor, la confusión y la exageración, la variante combinada de gripes animales y humana en su versión aún no controlada por la ciencia, no opacó en Río Negro un cambio decidido el domingo pasado. La tradicional polaridad de los partidos mayoritarios, la oposición radicalismo- justicialismo encontró ahora en esta provincia un tercer elemento, la "coalición" del ARI que se sumó desde la independencia a un lugar de protagonismo.

"Podemos decir que hay una nueva oposición" definió una militante justicialista en las primeras horas del escrutinio del domingo, cuando ya las urnas cantaban la tendencia hacia la nueva fuerza.

Voto independiente

Aseguran que al ARI lo votaron aquellos a quienes se apuntó el discurso político de la reciente coalición: los ciudadanos independientes, los novatos, los enojados con sus estructuras partidarias tradicionales.

Pero la fuerza va más allá y traduce el gesto de la urna en un mensaje "por más democracia, más institucionalidad, más participación, más diálogo".

Hoy ese resultado representa múltiples desafíos: el más evidente, para una fuerza que se está generando es mantenerse y crecer. Ser políticamente hábiles para coexistir aún desde la declamación de una nueva forma de hacer política.

Para la ahora tradicional oposición, se impone tras el escrutinio fortalecer su proyección en la provincia más allá de los personalismos locales.

Mientras que para el partido en el gobierno, se abre un gran abanico pero sin dudas un objetivo fundamental será llegar al 2011 de la mejor manera ante el nuevo escenario político nacional.

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