Los desafíos de Néstor y Cristina para llegar a la entrega del poder

Por Luis Majul

Faltan treinta meses para que este gobierno entregue el poder, pero, en este contexto, parecen una eternidad. No hay clima destituyente, como agitan sectores ultrakirchneristas para victimizarse. Solo hay voces trasnochadas, como las del presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcatti, el periodista Mariano Grondona, y el siempre polémico Luis Barrionuevo. Parecen mezclar análisis con expresiones de deseos. "No terminan", sugieren en público pero repiten hasta el hartazgo en privado. Sin embargo, no tienen predicamento en casi ningún sector político, social y económico.

Lo que sí hay, por parte del Gobierno, es un mensaje confuso y poco creíble. Dos días después de la derrota, en la noche del martes 30 de junio, Cristina Fernández habló con casi todo el gabinete y planteó el inicio de una nueva etapa.

"Ahora hay que salir a comunicar y defender lo que estamos haciendo bien", los instruyó.

Algunos de los presentes entendieron que ahora sí ella empezaría a gestionar sin la sombra de su marido.

En unas pocas horas la ilusión se chocó de frente contra la realidad. Solo dos ejemplos. Uno: el flamante ministro Amado Boudou fue esmerilado antes de asumir y ahora cavila cómo ocultar a Guillermo Moreno sin pedirle la renuncia. Dos: el flamante ministro de Justicia, Julio Alak, tuvo que desmentirse a sí mismo al anunciar cambios en el Consejo de la Magistratura primero y proclamar que no habrá modificaciones en ese organismo horas después. Este Consejo de la Magistratura sigue teniendo mayoría oficialista. Todos los jueces saben de memoria que esa mayoría podría someterlos a juicio político en tiempo récord. Son los mismos magistrados que tienen en su escritorio causas que queman. Desde la denuncia de Elisa Carrió por asociación ilícita a Kirchner, varios de sus funcionarios y media docena de empresarios amigos hasta el juicio por presunto enriquecimiento ilícito del matrimonio presidencial.

A propósito: la última declaración jurada de Néstor y Cristina está llena de curiosidades. Estas son algunas de ellas.

n A la última casa en la que vivieron, en Río Gallegos, dicen haberla vendido en más de 3 millones de pesos. Las inmobiliarias de la zona sostienen que, a lo sumo, podrían haberla vendido a un millón".

n El dinero que declaran haber recibido en concepto de pagos de alquiler de sus hoteles de Calafate no resistiría una simple investigación de mercado. Parece demasiado para dos unidades de negocios turístico que permanecen cerradas una buena parte del año.

n La tasa de interés de sus colocaciones en bancos y entidades financieras parecen desmesuradas, si se las compara con el promedio de transacciones en cualquier mercado del mundo.

n Hay diferencias entre las declaraciones juradas de la Presidenta y el ex presidente con respecto a los mismos asuntos.

El ex gobernador de Santa Cruz y también ex kirchnerista Sergio Acevedo acaba de declarar en La Nación que el incremento patrimonial del matrimonio responde a "una tasa de ganancias que solamente tienen actividades no lícitas".

Lo menos que se le puede pedir a organismos como la Oficina Anticorrupción, la Fiscalía de Investigaciones Administrativas y los jueces es que pidan las explicaciones y aclaraciones de cómo amasaron semejante fortuna mientras ponían casi toda su energía en el ejercicio de la gestión.

Te cito y te absuelvo

Uno de ellos, Norberto Oyarbide, fue protagonista de una jugada muy particular. Horas después de la renuncia del secretario de Transporte Ricardo Jaime, anunció, desde la puerta de su casa que en cualquier momento le tomaría al ex funcionario declaración indagatoria. Oyarbide investiga a Jaime por presunto enriquecimiento ilícito. Los fiscales y secretarios que juntan datos para saber cómo hizo para hacer uso de propiedades inmuebles y aviones y otros bienes de lujo se agarraron la cabeza.

"Si lo llama a indagatoria ahora Jaime va a ser sobreseído por falta de mérito. Porque todavía no hay manera de probar que la mayoría de los bienes son de su propiedad. Es una investigación que necesita tiempo", me explicó un funcionario judicial, con al expediente en la mano.

En este contexto de reparación de daños, Néstor Kirchner continúa la caza de traidores y mariscales de la derrota. A la larga lista de intendentes del conurbano ahora sumó otra de gobernadores cuyas figuras estelares son el de la provincia de Buenos Aires. Daniel Scioli; Santa Cruz, Daniel Peralta; Chubut, Mario Das Neves y otros con más bajo perfil como el de Salta, Juan Manuel Urtubey.

¿Cuánto puede cambiar un gobierno manejado por dos personas que gobernaron casi sin oposición y con mucho dinero público durante los últimos treinta años? ¿Cuán verdadero puede ser ese cambio con tantos frentes abiertos y una situación económica y financiera tan compleja?

La transformación será tan rápida y profunda como el ritmo que le impongan el Congreso sin mayoría propia, los más importantes grupos económicos, los sindicatos más influyentes, los medios y el resto de la sociedad.

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