Los desafíos financieros de Scioli tras la ida de Montoya.

La recaudación cae mes a mes; el déficit anual sería de 12.000 millones.
La salida del recaudador Santiago Montoya del gobierno bonaerense dejó un verdadero intríngulis que el gobernador Daniel Scioli buscó resolver apelando a sus hombres de mayor confianza. Al frente de la Agencia de Recaudación de Buenos Aries (ARBA) puso a quien era hasta ayer el ministro de Economía provincial, Rafael Perelmiter.

"La recaudación se está recuperando y yo soy optimista" dijo Perelmiter a LA NACION y resumió así la política que aplicará en ARBA: "Vamos a ser duros con los más duros". Además de contador personal de la familia, Perelmiter forma parte del círculo de máxima confianza del mandatario bonaerense.

Los que siguen las cuentas provinciales afirman que en el segundo semestre de 2009 Buenos Aires no estará en condiciones de satisfacer nuevos reclamos salariales y que esto podría desembocar en un escenario de parálisis y conflictividad. Todos son conscientes en la gobernación de que la llave está en el refuerzo de partidas por parte del gobierno nacional.

En su renuncia a ARBA, Montoya describió así la situación: "Lidero una complicadísima campaña tributaria, que se encuentra en su fase crítica, en un distrito que, cuando trastabilló, arrastró a todo el país".

Si bien en las últimas semanas la cosecha impositiva mostró cierta mejoría, esto no alcanza para resolver las necesidades de financiamiento, que se sextuplicaron desde la asunción de Scioli. A fines de 2007, el gobernador recibió una caja con un déficit previsto de unos $ 2000 millones. Hoy, todos los pronósticos ubican un rojo de entre 10.000 y 12.000 millones. Una situación complicada para encarar la pelea electoral en la que, según él prevé, será candidato a diputado para "defender la gobernabilidad".

La provincia tiene como meta presupuestaria incrementar su recaudación en el presente año en un 29%. Esto implica recaudar impuestos provinciales por $ 22.000 millones.

Es cierto que la recaudación bonaerense subió en marzo último un 30 por ciento respecto de marzo de 2008. Montoya adjudicó ese resultado a su plan "anticrisis". Pero, como contrapartida, en el acumulado de 2009 los tributos crecieron sólo un 21,6%, 8 puntos por debajo de lo estimado. El viernes, mientras echaban a Montoya, ingresaron en el tesoro $ 303 millones, la mayor recaudación diaria en la historia provincial.

Mirado en perspectiva, los 1543 millones de pesos recaudados el mes pasado corroboran una tendencia descendente de los ingresos por impuestos propios si se los compara con los 1654 millones de pesos ingresados en febrero y los 1751 millones registrados en enero último.

Como se dijo, sin una ayuda de la Nación, nada hace prever que puedan aliviarse las urgencias derivadas de los compromisos salariales -que representan dos tercios del gasto provincial- y el aumento de costos operativos de los servicios prestados por la administración provincial.

El retraso de hasta cinco meses en el pago a los proveedores, a los que el Gobierno adeuda unos 500 millones de pesos, según la Federación de Mayoristas y Proveedores del Estado (Femape), ha generado problemas en algunos organismos donde, por caso, faltaron insumos o se interrumpió el servicio de limpieza.

"El Gobierno debería atacar las incertidumbres y decirnos cómo, cuándo y con qué nos va a pagar", sostuvo el titular de Femape, Daniel Amato, mientras crecen las versiones -negadas por el Gobierno- sobre el relanzamiento del bono patacón como medio de pago.

Echegaray, contra el ex recaudador:

* El jefe de la AFIP Ricardo Echegaray cuestionó al ex recaudador bonaerense Santiago Montoya por haberse excedido en sus declaraciones. "Uno tiene que abocarse a la tarea que está realizando. Montoya se expidió sobre temas que son ajenos a la gestión de recaudación y lo hizo sin un fundamento real", cuestión Echegaray.

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