Desafíos después de las promesas

Por Andrea de Pascalis

Los comicios de mañana definirán la composición del Concejo Deliberante por los próximos dos años: se irán nueve ediles y entrarán sus reemplazantes, que deberán trabajar en temas que aún no están resueltos en la ciudad.

Aunque uno de los caballos de batalla de la campaña fue el tema del transporte, la realidad no encaja con este punto, ya que los pliegos están en el Deliberante desde abril, se han realizado varias reuniones extra comisión en el análisis de los mismos, la audiencia pública es en menos de un mes, y se espera que esto se resuelva cuanto antes.

El ideal sería que la nueva composición no tenga que trabajar en este tema, que se debería haber resuelto hace varios meses atrás y no en el mes de febrero cuando el nuevo cuerpo entre en funciones.

Otro de los puntos que sí necesitarán debate es el ordenamiento del tránsito, un problema que cada vez es más complejo. Durante la campaña se escucharon algunas propuestas y en el Concejo Deliberante descansan muy pocos proyectos al respecto. Este será uno de los desafíos de la nueva composición: generar ideas acordes a una ciudad que necesita un orden en las calles.

De la mano del tránsito estará la resolución de los pliegos del estacionamiento medido, que seguramente sí será responsabilidad del nuevo cuerpo, ya que se están terminando de cerrar en el Ejecutivo Municipal y pronto serán enviados al Deliberante para su tratamiento. Este es un nuevo reto, ya que hasta hoy el contrato con la empresa concesionaria del servicio de estacionamiento no pasaba por el Deliberante.

Uno de los temas de los que se escuchó hablar en la campaña fue la creación del marco regulatorio del agua, un proyecto que quedó en la nada hace tres años atrás y que fue remplazado por una ordenanza que, a pesar de ser aprobada, nunca se ejecutó.

Durante las últimas semanas se mencionó la necesidad de establecer los derechos y obligaciones entre el poder concedente y el concesionario del servicio de agua potable. La realidad condicionó en este aspecto la campaña, cuando en menos de diez días los caños de agua se rompieron en la zona centro, y las calles se inundaron.

El nuevo cuerpo tendrá también la responsabilidad de acelerar los trámites dentro del Concejo, sobre todo en lo que se refiere a la norma que habilita la creación de los loteos sociales con servicios. Esta norma fue sancionada el año pasado, pero hasta el momento tuvo pocos avances porque el dinero de las prórrogas petroleras contenido en el artículo seis de la Ley 2615 aún no llegó.

Varios serán los desafíos que el nuevo cuerpo deberá afrontar con un primer año sin campañas políticas de por medio, pero un segundo año atravesado por la carrera a la intendencia de 2011.

Esto obligará a los concejales a trabajar con intensidad en el 2010, para dar respuesta a todo lo que prometieron en estos últimos dos meses y para fundamentar su campaña política de cara a 2011, contienda para la que aún faltan dos años, pero en la que seguramente ya están pensando.

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