El desafío de priorizar coincidencias

Cada proyecto, cada votación implicará nuevas negociaciones, pero saben que pueden llegar a sumar treinta diputados. Proyecto Sur, el SI, sectores socialistas, Libres del Sur y Nuevo Encuentro no formarán un bloque, ni un interbloque, pero sí buscarán acuerdos.
Aunque difícilmente confluyan en un interbloque común en el Congreso de la Nación, la mayoría de los referentes del centroizquierda no K coincide en impulsar un "grupo de trabajo parlamentario" que proponga "una agenda legislativa propia" y que empiece a hacer valer su peso numérico en la Cámara de Diputados, donde ni oficialistas ni opositores tendrán garantizada la mayoría absoluta a partir del 10 de diciembre. "Desde Proyecto Sur vamos a promover una convocatoria a un grupo parlamentario amplio en favor de políticas de carácter distributivo y a favor de la soberanía sobre los recursos naturales", afirmó el diputado y economista de la CTA Claudio Lozano. Eduardo Macaluse, de Solidaridad e Igualdad (SI), insiste en la "necesidad de buscar formas amplias de coincidencia y ámbitos de debate capaces de empujar los proyectos de los sectores progresistas en el Congreso". Para Martín Sabbatella, de Nuevo Encuentro (NE), "hay que articular propuestas comunes de todo el espacio progresista constituido por fuera de las estructuras partidarias del PJ y la UCR".

El Congreso se transformaría en el espacio donde confluyan los sectores progresistas, más allá de sus propias diferencias políticas. Aunque su suerte dependerá de cómo se posicione cada uno de ellos frente al gobierno nacional, que divide aguas en el sector. Por ahora, sus referentes no imaginan coincidir en un bloque común, ni siquiera en un interbloque que articule todo el abanico progresista. Pero cada uno de ellos sabe que el escenario parlamentario que se abre a partir del 10 de diciembre –tras el recambio legislativo– los ubicará como la bisagra que podría dirimir la suerte de proyectos del oficialismo o de la oposición.

Por eso empezaron a trazar estrategias que les permitan no sólo ser árbitros de votaciones ajustadas, sino también protagonistas, capaces de impulsar sus propias propuestas. Fernando "Pino" Solanas había anunciado que seguirán manteniendo en forma "independiente" el interbloque que PS conformó con el SI, aunque admitió que para empujar sus proyectos deberá "golpear las puertas de todos los despachos de la Cámara" baja, como ya lo había realizado en su anterior experiencia como diputado.

Lozano, del mismo espacio, pronostica que "cada tema que se debata obligará a construir una mayoría propia", donde el progresismo jugará un papel fundamental. Pero también considera que ese sector debería "construir un espacio más amplio que le permita a sus legisladores influir en las decisiones" y "avanzar con nuestras propias propuestas".

El jefe de la bancada del SI, Macaluse, busca partir de un piso más alto, "que podría ser un grupo de trabajo parlamentario de todas las fuerzas progresistas, como una labor conjunta más allá de lo que es una alianza electoral". El interbloque conservaría –con otra composición– los diez diputados que tiene actualmente, pero en el SI (que compartió las experiencias electorales de Solanas y Sabbatella) se entusiasman con la posibilidad de nuclear, si la propuesta avanza, "a 20 o 30 representantes que puedan impulsar propuestas progresistas y coherentes".

En tanto, este interbloque ya hizo un pedido formal al presidente de la Cámara baja, Eduardo Fellner, para que convoque a una reunión de labor parlamentaria con los presidentes de todas las bancadas para fijar una agenda legislativa hasta fin de año, a donde llevará sus principales propuestas electorales: asignación universal por hijo, la prohibición de los despidos, aumentos jubilatorios y la "democratización de la Anses".

Por su parte, el bonaerense Nuevo Encuentro avanzó en la "institucionalización" y el armado territorial de la hasta ahora coalición electoral que conforman el partido de Sabbatella (EDE), Libres del Sur, el SI y el Partido Comunista de la provincia. "Estamos construyendo una nueva alternativa popular, con absoluta autonomía y con independencia del bipartidismo que expresan las estructuras del PJ y la UCR, que hoy se han convertido en estructuras degradadas y ya no expresan lo que fueron", manifestaron sus referentes al término de la reunión en la que formalizaron la conducción de la fuerza política.

Allí se fijaron como "prioridades" la profundización de la democracia, la lucha contra la desigualdad y la defensa de los recursos naturales. "Sobre esos ejes buscaremos seguir construyendo puentes con el resto de las fuerzas, movimientos y referentes políticos y sociales progresistas, nacionales y populares de todo el país, en la certeza de que es necesario construir una alternativa transformadora con vocación de mayorías", señaló NE a través de un comunicado. Una propuesta que también trasladarán al trabajo parlamentario. "Todavía no definimos todo el tema legislativo, aunque es necesario dialogar más con las otras fuerzas progresistas y sería razonable la articulación de un espacio común", sostuvo Sabbatella.

En el mismo sentido se pronunció Humberto Tumini de Libres del Sur: "Vamos a impulsar nuestros proyectos de gravar la renta financiera, el subsidio universal por hijo y evitar que los represores de la dictadura puedan ser candidatos o funcionarios públicos. Y buscar acuerdos con otros sectores progresistas con los que ya venimos trabajando en conjunto, como el interbloque de Proyector Sur y el SI". Sus diputadas, Victoria Donda y Cecilia Marchán, comparten hasta ahora el bloque –aunque a veces con distintas posturas– con los socialistas K, pero a partir de diciembre armarán un bloque común con los diputados electos de NE.

Las propuestas que cada uno de los sectores progresistas impulsa por su lado parecen tener más en común que las diferencias políticas que los separan. La actividad parlamentaria podría acercarlos aún más.

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