El desafío más difícil de Urtubey.

En Salta, los sondeos le auguran una dura pelea con el sector del PJ al que desbancó en 2007.
El avión del gobernador tiene un ritmo frenético. Cafayate, Payogasta, Salta capital, Tartagal? todo en menos de 24 horas. Hay que inaugurar obras, caminar con el candidato oficialista, fidelizar intendentes, grabar un spot y, además, gobernar. Juan Manuel Urtubey tiene un objetivo ambicioso y muy poco tiempo: debe dar vuelta una elección que hasta hace pocos días parecía perdida a manos de PJ disidente, que responde a su antecesor, Juan Carlos Romero.

En teoría, lo que Urtubey arriesga son dos de las tres bancas de diputados nacionales que se disputan, pero se juega mucho más. Pese a que se resistió a ser candidato testimonial, apuesta su proyecto personal. Reprodujo en su provincia el modelo kirchnerista de plebiscito y pone a prueba su gestión, de apenas un año y medio.

"Acá se plebiscita la vuelta de un modelo neoliberal o la profundización de un modelo de inclusión." Quien anuncia el eslogan a La Nacion es el intendente de Salta, Miguel Isa, que se sumó sin reservas a la campaña.

El candidato que impulsan es Fernando Yarade, un joven senador provincial poco conocido hasta hace pocos meses, cuando Urtubey decidió abandonar la prescindencia al enterarse de que el PJ disidente llevaría su propio candidato. Desde entonces, la imagen de Yarade se reproduce sin parar. Es siempre la misma foto: un joven sonriente, raya al costado y una gran sonrisa. "Con vos, con Urtubey, por el futuro", dicen los miles de carteles que empapelan pueblos y ciudades.

El contrincante, que sigue primero en las encuestas aunque perdiendo votos, es Walter Wayar, del Peronismo Federal, un viejo conocido de Urtubey. Se enfrentaron en la pelea por la gobernación y Wayar perdió por menos de 5000 votos. Entonces, ambos eran kirchneristas. Ahora, Wayar dice que la Presidenta no cumplió sus promesas. Pero Urtubey también tomó alguna distancia. Fue el primer gobernador en decir que no sería candidato testimonial. Oficialistas y opositores coinciden en que a Urtubey le resultó demasiado costoso haber defendido como lo hizo las retenciones al agro.

La estrategia oficialista no tiene eje en los Kirchner, aunque esto puede cambiar la semana próxima, cuando la Presidenta visite la provincia para entregar la máquina que arrastrará un tren metropolitano que empezará a funcionar en 2010. Por el momento, la campaña está montada en "no volver al pasado"; o sea, a Romero.

Romero se ríe. Es senador y fue gobernador por dos mandatos. Su interés actual está concentrado en la pelea nacional, en "armar un peronismo federal para que Kirchner se vaya en 2011". Cuenta entre sus aliados a Ramón Puerta, Carlos Reutemann y Francisco de Narváez. En la pelea salteña, busca que el oficialismo no se lleve dos bancas. Pero dice que no hará campaña: "La pelea no es entre Urtubey y yo. Yo soy el presidente del PJ salteño y decidí no meterme para no dividir más al peronismo".

El resto de los candidatos pelea por un tercer lugar. "Las elecciones no pueden limitarse a una interna del PJ. Si ganan los peronistas, nada va a cambiar", dice Ricardo Gómez Diez, primero en la lista de candidatos a diputados por el Acuerdo Cívico y Social. "Yarade no asume que es kirchnerista y dice que no hay que volver al pasado cuando él fue funcionario de Romero. ¡Son unos caraduras!", aguijonea.

Pese a reiterados intentos, ni Yarade ni Urtubey accedieron a hablar con La Nacion para esta nota.

Los analistas coinciden en que Wayar y Yarade serán diputados. La duda es quién obtendrá la tercera banca, si la lista peronista que se imponga o quien resulte tercero. Entre los aspirantes a ese puesto figuran Alfredo Olmedo (Salta Somos Todos), un productor de soja que en el último acto de campaña sorteó un auto entre sus seguidores; y Oscar Folloni, del Partido Renovador, fuerza que en las últimas elecciones a gobernador acompañó a Urtubey, pero hoy lo enfrenta.

Mientras los oficialistas pelean por defender "el modelo", los opositores dicen que hay que mejorar el sistema de coparticipación y reducir la pobreza, el desempleo y la mortalidad infantil, que creció del 14 al 15% en dos años. Reclaman, además, no dejarse enredar por la pelea interna del PJ.

En esa lucha se suma un ingrediente que aporta más confusión: la presencia del legislador Eduardo Romero, sobrino del ex gobernador, en la lista de Yarade. Un funcionario de Urtubey explicó que Romero es un apellido de mucho peso en el peronismo salteño por sus antecesores. Una prueba más de que el domingo 28 el poder de Salta no cambiará mucho de manos.

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