Desafío al armado político que insinuó Gutiérrez La oposición impuso criterios más restrictivos para la instalación de antenas

Hace instantes, con el impulso de concejales de la oposición y del peronismo disidente, el Deliberante con asistencia perfecta y por unanimidad, aprobó nuevas restricciones para la instalación de antenas de telefonía celular en el Distrito. Durante la jornada anterior los sectores que no reconocen la conducción de Gutiérrez, hoy en mayoría, juntaron fuerzas para enviarle una nueva señal de poder a la administración quilmeña.
El tema elegido fue el de la instalación de antenas de telefonía celular, que sorpresivamente mantiene a las empresas del sector en total silencio.

Quedó modificado el artículo séptimo de la ordenanza 11028/08, por la cual fue restrigida la posibilidad de nuevas instalaciones. Ahora, con la nueva redacción, quedan prohibidas las instalaciones a 400 metros de otra antena.

Más allá del tema en sí mismo, que tiene muy activos a los sectores de vecinos que se ven afectados por la actividad, el tema dominante del día es estrictamente político.

LA CUESTIÓN DE FONDO

En cuanto a la cuestión de fondo; llama la atención el papel que han elegido las empresas del sector que lejos de asumir en el territorio la defensa de su actividad; parecen haber elegido tener como delegados a los funcionarios comunales que, aún sin proponérselo y por la sóla dinámica de los acontecimientos, quedan identificados con la defensa de sus intereses.

Días atrás tomó estado público el enojo del Intendente de la ciudad por ésta circunstancia que mencionó reiteradamente como falsa. En ese momento se supo que dijo no estar dispuesto a quedar identificado con la defensa de los intereses de las empresas telefónicas.

La situación planteada hoy por los concejales en el recinto, vuelve a contrariarlo. Las empresas continuan en silencio, mientras que concejales opositores y disidentes lo vuelven a señalar.

FALTA EL DEBATE PUBLICO

Gutiérrez llegó a su cargo en Quilmes con el tema de las antenas ya colocado en la agenda pública. El trato con las distintas organizaciones vecinales fue continuo, aunque complicado. La dinámica de los acontecimientos mostró la silla vacía de las empresas que en ningun caso, asumieron su responsabilidad de esclarecer los alcances de la tecnología cuestionada.

En un entredicho comparable al que se vive el día de hoy, vio la luz del día la ordenanza que ahora vuelve a ser modificada. Al texto que llegó redactado desde el Ejecutivo, los concejales ya en el recinto le introdujeron varias modificaciones claves, de caracter restrictivo en armonía con los reclamos vecinales. Hoy se impulsó un nuevo giro en esa misma dirección; igualmente desafiando los deseos expresados por el gobierno de la ciudad.

EL LIMITE DE LO INCONSTITUCIONAL

La actividad en debate está regulada por normas de rango nacional, y tiene a la Comisión Nacional de Comunicaciones como su ente de aplicación. El debate esta centrado en que según los criterios imperantes, a las municipalidades les queda la posibilidad de regular cuestiones urbanísticas y de impacto ambiental y de ahí el debate.

Las empresas tienden a recorrer el camino de la Justicia, apuntando a lograr recursos de amparo para la colocación de antenas que garanticen el servicio a sus usuarios; camino a la declaración de inconstitucionalidad de cualquier ordenanza de rango municipal que quiera ponerse en el camino.

En el medio del contrapunto quedan los vecinos que, por un lado usan hasta el frenesí la tecnológía celular, y al mismo tiempo rechazan la presencia de antenas cerca de su casa.

Comentá la nota