Desafiante, Cobos resiste las presiones

Dijo: "Anímense a pedir el juicio político"
Acosado por las críticas oficiales y también por las opositoras, Julio Cobos advirtió que resistirá las presiones y no descarta mecanismos que lo ratifiquen en su cargo como vicepresidente.

La primera de las opciones la planteó el propio Cobos, antes de viajar a Mendoza. "Siempre dije que la única forma [de removerlo de su cargo] es mediante un juicio político. Anímense a pedirlo", desafió al Gobierno, en declaraciones al diario Crítica .

Pero ésa no es la única opción que maneja el cobismo. Ayer el dirigente mendocino Juan Carlos Jaliff, mano derecha de Cobos y su vicegobernador cuando ocupó el poder en Mendoza, dijo a LA NACION que analiza un segundo mecanismo para ratificarlo en su cargo: presentar un proyecto de ley para convocar a una consulta popular sobre si el vicepresidente debe renunciar o no.

Jaliff aclaró que él lo sugería a título personal, y cerca de Cobos deslizaron que el vicepresidente prefiere la opción del juicio político, porque podría ser irritante para la opinión pública.

Por otro lado, parece muy poco probable que el kirchnerismo, que quedó en desventaja numérica en el Congreso, logre imponer una medida tan controvertida como el juicio político al vicepresidente.

Como argumento para su planteo, Cobos consideró que quienes lo acusan de no cumplir su papel son funcionarios públicos que están obligados a denunciarlo si tuvieran elementos para hacerlo.

No testimonial

"De lo contrario, estarían incumpliendo sus deberes. Mi candidatura no fue testimonial como la de ellos", sostuvo, muy irritado por la oleada de críticas y pedidos de renuncia que le cayeron desde todo el oficialismo.

La consulta popular sería igual o más complicada. Debería convocarla el Congreso, que también reglamentaría su procedimiento, y el voto del electorado no sería obligatorio. Jaliff es presidente del partido de Cobos en Mendoza, el Confe, y apenas conoció su idea la UCR le respondió por boca de su titular, Ernesto Sanz.

"Cobos está acertado, la vía correspondiente es el juicio político, pero los que piden el plebiscito están muy equivocados. El país tiene cosas más importantes para votar que si un vicepresidente se va o se queda", dijo Sanz a LA NACION.

Jaliff consideró que no podía descartarse la consulta popular. "Cuando la crítica sale de la propia Presidenta se transforma en un problema institucional y hay que poner en funcionamiento los mecanismos previstos por la Constitución; Cobos ya dijo que no va a renunciar".

Mientras cerca de él analizaban estas cosas, Cobos permaneció en su casa de Mendoza. Se reunió con varios de sus colaboradores más cercanos para seguir estudiando el funcionamiento y los antecedentes de la comisión especial que deberá analizar la remoción de Martín Redrado del Banco Central.

El primero que lo vio fue Jaliff, que ya se había asesorado con otro mendocino, Raúl Baglini, y con Mario Losada, que en el año 2000 presidió la comisión que removió a Pedro Pou del Banco Central.

También se reunió con el intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, una de sus principales espadas políticas locales. Por la noche recibió la carta del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, en la que le pidió que citara a la comisión para tratar el caso Redrado. Evaluaba convocarla para el martes, el mismo día que le pidió el Gobierno.

Para Carrió, "es conspirativo"

La diputada Elisa Carrió redobló sus críticas a Julio Cobos, a quien considera un rival en la carrera presidencial para 2011. "No se puede ser opositor y vicepresidente al mismo tiempo. A los ojos internacionales es claramente conspirativo", afirmó la líder de la Coalición Cívica.

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