Desafiante, Al-Bashir amenaza con expulsar a la ONU de Sudán

Desafiante, Al-Bashir amenaza con expulsar a la ONU de Sudán
El mandatario volvió a rechazar el pedido de captura de la Corte Penal
JARTUM.- En su primera visita a Darfur luego de su pedido de captura internacional por crímenes de guerra y de lesa humanidad en esa región, el presidente de Sudán, Omar al-Bashir, amenazó ayer con expulsar del país a diplomáticos extranjeros, a las Naciones Unidas y a organizaciones no gubernamentales si no se someten a las leyes locales.

"Tengo un mensaje para todas las misiones presentes en Sudán, las ONG y los Cascos Azules de la ONU. Deben respetar las leyes locales; de otro modo serán expulsados inmediatamente", dijo el mandatario.

En un discurso pronunciado ante miles de seguidores en El Fasher, capital de Darfur, Al-Bashir volvió a desafiar a la Corte Penal Internacional (CPI), que había ordenado su arresto el miércoles pasado y lo había acusado de haber ordenado la limpieza étnica de poblaciones no árabes en la región.

"Los países occidentales han regateado con el gobierno para que permita el regreso de las 13 organizaciones que expulsó Jartum a cambio de la suspensión de la orden de arresto de la CPI -dijo Al-Bashir-. La hemos rechazado, la vamos a rechazar y juramos por Alá que no vamos a rendirnos."

Miles de simpatizantes exhibieron fotos del mandatario, ondearon banderas sudanesas, corearon el nombre del líder y abuchearon a Estados Unidos y al fiscal de la CPI, el argentino Luis Moreno Ocampo. "A la CPI, a los jueces y al fiscal yo los pisoteo", desafió Al-Bashir, subido a un jeep.

El régimen de Jartum, tras rechazar el pedido de arresto, expulsó a 13 organizaciones de asistencia extranjeras que trabajaban en la región, entre las que se encuentran Médicos Sin Fronteras, Oxfam y Save the Children. Unas 85 ONG internacionales operan en Darfur, pero las 13 que fueron expulsadas representan más del 50% de las operaciones humanitarias.

Varias de esas ONG aplican programas de agencias de la ONU, como la estadounidense Care, que distribuye una parte importante de la comida enviada a Darfur por el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Al-Bashir acusó a esas ONG de operar como "espías" y de no cumplir los acuerdos firmados con su gobierno. Según el mandatario sudanés, esos grupos han funcionado como instrumentos de países occidentales con pretensiones de querer influir en las próximas elecciones presidenciales, previstas para este año.

Acompañado por embajadores de países árabes, el mandatario denunció que las ONG reciben US$ 2000 millones al año para el desarrollo de la región, de los cuales sólo gastan 100 millones. "Ya no vamos a permitir que eso ocurra y estamos dispuestos a cubrir el vacío [económico] si se retiran todas las organizaciones", dijo Al-Bashir.

El conflicto de Darfur se inició cuando dos grupos insurgentes, el Movimiento de Justicia e Igualdad (MJI) y el Movimiento para la Liberación de Sudán (MLS), se levantaron en armas, en febrero de 2003, contra el régimen de Jartum en protesta por la pobreza y la marginación que sufrían los habitantes de esta región.

Desde el inicio del conflicto, cerca de 300.000 personas han muerto y otros 2,5 millones se han visto obligadas a abandonar sus hogares, según cálculos de la ONU.

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