Se derrumban mercados en el mundo. Argentina de nuevo la más castigada

Fue otra tensa jornada en el mercado local. El riesgo-país de la Argentina trepó 21%, a 1.970 puntos. Puede decirse que había poco volumen de negocios, pero era más por la escasez de interesados en comprar activos argentinos.
Las acciones perdieron 10%, pero pudo ser más de no mediar compras del Banco Nación a última hora, efectuadas para marcar un resultado menos dramático y similar al de Brasil (San Pablo perdió 9,57%). En este contexto era inevitable que el dólar tuviera una presión a la suba. Cerró a 3,24 pesos en casas de cambio, pero el Banco Central tuvo que sacrificar u$s 120 millones de sus reservas. Hubo compras de público en sucursales de bancos, pero prácticamente por igual monto al de las últimas semanas.

Por: Luis Beldi

La debacle de los bonos ha provocado absurdos. Por ejemplo, el BODEN 2008, que está por vencer en poco tiempo, tiene una tasa de retorno de 108%. Ni hablar del BODEN 2012 en dólares, que a pesar de que ayer subió 0,87% rinde 43% en dólares. Los BONAR X, de los que las AFJP tienen una colección en su cartera, tienen una renta de 53% en dólares.

Si se mira el cuadro de los bonos en pesos, el BOCON PRO12 da un retorno de 63% y así se podría seguir la lista para concluir en que para los inversores los bonos argentinos están defaulteados. Los precios anticipan esa sensación. Esas tasas de retorno no son atractivas, son la cara del riesgo y ahuyentan.

Las ventas de títulos públicos fueron intensas desde la primera hora ayer. Se suavizaron sobre el final, porque el Banco Central compró $ 50 millones y otro tanto hizo la banca oficial.

Pero no fue suficiente. Los bonos del canje de la deuda la pasaron mal. El Discount en pesos cayó 8%, mientras el Par lo hizo en 23%. También se desplomó el cupón PBI: pese a las compras del Central, bajó 12%.

Entre los bonos posdefault, el BOGAR 2018 perdió 10% y tiene una tasa de retorno de 55%. El BONAR X, con negocios por u$s 14 millones, se derrumbó 24,43%, mientras el BONAR VII perdió 35,6%.

No hay piso para los bonos. Son todos vendedores y todavía falta que aparezcan en el mercado las AFJP que tienen prohibido operar.

Todas estas ventas fueron de particulares. La huida es ciega. Solo entran, en particular al BODEN 2012, los que apuestan a que se apruebe la estatización de las jubilaciones y con ese dinero pagan los bonos más cortos y se alejan del default. Pero es una apuesta a puro riesgo.

En Nueva York, los títulos argentinos perdieron casi 20%, y el riesgo-país trepó a los 1.970, lo que representa una suba de 21%.

La baja ha hecho que muchos legisladores quieran despegarse de las medidas y hayan anunciado que no van a votar la ley.

Pero eso no calmó al mercado. Los que se van de los bonos se cubren en dólares.

El mayor desatino fue debilitar a los bancos cuando en el mundo los están fortaleciendo. Hoy las entidades no pueden dar créditos por la incertidumbre que hay en los fondos que manejan las AFJP. El crédito al consumo está paralizado y las incógnitas sobre el futuro son muy grandes.

El gobierno les agregó a los ahorristas argentinos una crisis tan grande, que hizo olvidar que en el mundo las Bolsas se desplomaron y todavía no aparecen las soluciones.

El temor está creciendo y debería llegar una señal tranquilizadora del gobierno para calmar a los mercados.

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