Derrota para Brown

En Gran Bretaña, el gobierno laborista recibía ayer otra paliza en las urnas luego de su derrota en las municipales del jueves cuando las primeras estimaciones de las elecciones europeas lo situaban, al cierre de esta edición, en un histórico tercer lugar. De acuerdo a las cifras oficiales citadas por el diario londinense The Guardian, el partido del primer ministro Gordon Brown, jaqueado por el escándalo de los gastos parlamentarios y con índices de aprobación por el piso, habría hecho ayer su peor elección desde la Segunda Guerra Mundial.
Con 20 bancas adjudicadas sobre un total de 72 que le corresponden a Gran Bretaña en el Parlamento Europeo, la tendencia situaba al laborismo en un tercer lugar con apenas un 16,7 por ciento de los votos, por detrás no sólo de los victoriosos conservadores que trepaban hasta un 25,9 por ciento, sino también del partido de derecha nacionalista Ukip, que lograba un record propio en las urnas situándose segundos con un 17,2 por ciento.

Pero, más allá de la humillación de ser relegado al tercer puesto, la estocada vendría, según numerosos analistas, por el avance generalizado de la extrema derecha, simbolizado no sólo por el segundo lugar de Ukip sino, además, por el primer escaño en su historia logrado ayer por el xenófobo y ultraderechista British National Party (BNP), que cosechaba un inquietante 7,5 por ciento. Pasada la medianoche británica, los ánimos entre los allegados a Gordon Brown eran pésimos. "Nos preparamos para unos resultados verdaderamente lamentables. Pienso que esto no deja lugar a dudas", se lamentó Harriet Harman, número dos del Partido Laborista, frente a la cadena BBC. En este marco, ayer parecían reforzarse los rumores que indican desde comienzos de la semana pasada que un grupo de al menos unos 75 diputados laboristas estarían preparando una petición para Gordon Brown en la que, por el bien del partido, le solicitarían que renuncie a su puesto y convoque a elecciones anticipadas, originalmente previstas para junio del 2010. La petición, según fuentes gubernamentales anónimas citadas por The Observer, podría ser presentada esta misma noche. Pese a todo, Brown reafirmó ayer su intención de no dejar el cargo en tiempos signados por crisis económica. "Nos mantendremos junto a los británicos", aseguró ante un grupo de seguidores

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