Una ley que fue derogada en 2006 por el kirchnerismo

Era una de las cuestiones centrales de la reforma política, esa idea que cobró fuerza tras la crisis de 2002. Pero la ley de internas abiertas y simultáneas para todos los partidos, aprobada en junio de ese año, tuvo poca vida: en 2003 fue "suspendida" para facilitar que el PJ pueda llevar tres candidatos en la elección presidencial, y en 2006 fue directamente derogada con el impulso del kirchnerismo y la anuencia de la UCR.
Las internas abiertas y simultáneas, que existen en Uruguay y en la provincia de Santa Fe, fue siempre una piedra en el zapato de los políticos. La misma presidenta Cristina Kirchner, que acaba de impulsarlas nuevamente, avaló con su silencio la derogación cuando era senadora: fue en la sesión del 6 de diciembre de 2006, durante una agitada reunión en la que también se votó la Ley de Educación Nacional, otra sobre Trata de Personas y estalló el caso Greco cuando el Gobierno intentó hacer aprobar una ampliación presupuestaria de 1.300 millones de pesos.

Hacia el final de ese día, se votó sin debate la derogación, que en noviembre había sido aprobada por Diputados por 162 a 14 (se opusieron socialistas, juecistas, Claudio Lozano y el ex zamorista Carlos Tinniriello, el único que habló). No hubo debate. Tampoco en el Senado, donde solo el jefe kirchnerista Miguel Pichetto argumentó que se derogaba porque "nunca se cumplió". Olvidó decir que fueron los políticos los que no la aplicaron. Cristina se ausentó en ese momento, los radicales hicieron un estruendoso silencio, se abstuvo la puntana Liliana Negre y se opusieron el socialista Rubén Giustiniani y el renovador Salteño Ricardo Gómez Diez. El resultado, 39 a 2 con una abstención.

La ley que nunca se aplicó había surgido al calor de las protestas de la crisis política y del "que se vayan todos". Mandaba a que los candidatos a Presidente, Vice y legisladores nacionales se elijan en internas abiertas y simultáneas, no obligatorias para la gente pero sí para los partidos políticos. Como dijo el mismo Pichetto, fue producto de la "debilidad" del sistema político.

Con el tiempo fue suspendida y derogada, en una prueba de que era solo un texto para salir del paso. Tras la derrota electoral de hace 11 días, Cristina Kirchner acaba de reflotar la misma idea que fue negada por oficialistas y opositores hace solo 3 años.

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