Derechos que no pueden garantizarse

Los trabajadores del Area de la Niñez afirman que no hay instituciones donde alojarlos ni recursos humanos para atenderlos. En nueve meses, siete empleados atendieron 400 expedientes. La directora afirma que aumentarán las partidas.
Desde que fue aprobada la nueva ley de niñez, la estructura provincial absorbió todos los casos de menores de 16 años en conflicto con la ley penal. En los últimos nueve meses unos siete empleados atendieron más de 400 expedientes. Los trabajadores denuncian falta de presupuesto y de lugares donde los chicos puedan recibir contención. La directora Provincial de Promoción de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia, Mónica Varetto admitió que "la estructura del estado no estaba preparada" y que "aún falta mucho por hacer". Pero aseguró que durante el 2010 la Niñez será un eje de gobierno y tendrá más recursos. También es difícil la situación de los pibes que viven en la calle: hace una semana cerraron el único parador nocturno para jóvenes indigentes porque se derrumbó parte del techo y no hay fecha de apertura.

"Estamos desbordados, desde mayo hasta ahora atendimos 450 partes preventivos y en cada parte suele haber más de un chico involucrado. Cuando están muy complicados y no pueden volver al barrio es necesario buscarles un lugar de alojamiento pero no hay suficientes, también hay muy pocos centros de día que brinden contención", se lamentó uno de los profesionales encargados de atender estas situaciones, al ser consultado por Rosario/12. Los empleados prefirieron el anonimato. Actualmente, el estado provincial tiene sólo cuatro instituciones de alojamiento propias: Casa de la Niña, Ciampi, el Hogar de Menores Madres y Colonia Astengo, ubicada en la localidad de Alvear.

"No llegamos a atender las demandas de esos niños cuyos derechos están vulnerados y que necesitan ayuda para recuperarse. Se han recibido hasta veinte expedientes en un solo día, que fueron enviados por la policía y con esta infraestructura es imposible dar las respuestas adecuadas", apuntaron.

A la falta de estructura edilicia para menores no punibles de ser sancionados por la ley penal, se suma la precariedad laboral: de los siete empleados que componen el equipo interdisciplinario a cargo del área sólo tres están en planta permanente, el resto son becarios o contratados.

Al respecto, Varetto reconoció que "hoy por hoy faltan algunos institutos", pero anunció que "este año se lanzará un proyecto conjunto con la municipalidad de Rosario para abrir otras instituciones de alojamiento" para menores. El proyecto también incluirá al Ministerio de Seguridad y al de Justicia. En cuanto a la falta de recursos denunciada en volantes por los propios empleados, la funcionaria se esperanzó en un aumento presupuestario: "Pedimos que este año los recursos para Niñez se incrementen un 50 por ciento respecto del 2009 por lo que tenemos muchas expectativas", sostuvo.

Uno de los lugares que comenzaría a funcionar como centro de día en el transcurso de este año es el Centro de Permanencia Transitoria (CPT), el único espacio que por las noches da albergue a unos doce niños y adolescentes que viven en la calle. Ubicado en Presidente Roca 1185, está en pie desde hace tres años. Sin embargo, hace dos semanas parte del techo trasero se desplomó y desde entonces permanece cerrado.

La directora de la institución, Claudia Arce, confirmó a este medio que no hay fecha de apertura. "Ya se realizó la demolición pero los arquitectos e ingenieros han dicho que corre riesgo de derrumbe toda la estructura. Creemos que trabajar allí en estas condiciones también es peligroso para nosotros", concluyó. Y se mostró escéptica respecto a la posibilidad de reabrir el espacio en otro lugar: "Ojalá fuera así, pero en estas dos semanas la Dirección de Niñez no nos manifestó nada en ese sentido", explicó. La casona antigua es alquilada y la fachada presenta evidentes signos de deterioro.

Los que pierden son siempre los mismos. "Creemos que los chicos están durmiendo en la plaza Montenegro o en el Galpón 11, donde suelen estar cuando no vienen al CPT", confió una empleada del lugar. Aunque se les propuso retirar comida en el lugar, los chicos no concurren porque lo que más les interesa es tener un techo bajo el cual refugiarse, en especial durante los días de lluvia, que abundaron en las últimas semanas.

Habitualmente en verano y tras el cierre de las escuelas crece la población que duerme a la intemperie. Según los datos oficiales en Rosario, hay unos 200 chicos en situación de calle, de los cuales 30 están de forma permanente.

Tanto los empleados denunciantes como las autoridades a cargo del área coinciden en defender y apoyar la nueva ley de protección integral de la infancia, que dejó atrás 85 años de patronato. Argumentan que dignificó a los niños como sujetos de derechos y permitió plantear como objetivo de trabajo la reconstrucción de los lazos familiares cuando sus derechos son vulnerados, constituyéndose en un verdadero avance. Lo cierto es que en medio de la precariedad en los recursos humanos, la falta de instituciones eficaces y la deficiente estructura edilicia es difícil que los chicos puedan estar verdaderamente protegidos.

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