Los derechos de los pacientes ya son ley

El Senado de la Nación aprobó y convirtió en Ley el Proyecto del chubutense Marcelo Guinle que regula integralmente los derechos de los pacientes, consagra el derecho al acceso irrestricto a su historia clínica y a toda la información relacionada con su salud y posibles tratamientos terapéuticos, con el fin de garantizarle las mejores condiciones para el consentimiento o rechazo de las prácticas propuestas por un profesional o institución médica.
Se trata de derechos que hasta el momento han venido siendo consagrados de manera pacífica por la Justicia, pero que no contaban con una debida reglamentación legislativa, salvo en contadas excepciones.

"El proyecto garantiza el acceso a la información en la relación

médico-paciente a fin de que estos últimos puedan contar con toda la información necesaria y, al mismo tiempo, los profesionales tengan certeza sobre sus obligaciones y responsabilidades", explicó Guinle.

La iniciativa, que a lo largo de su debate en las respectivas comisiones de ambas cámaras receptó aportes de distintos especialistas en bioética, colegios profesionales y organizaciones no gubernamentales, busca, básicamente, plasmar los siguientes derechos esenciales para los pacientes:

•Recibir una atención médica adecuada;

•Obtener un trato respetuoso y digno por parte de los

profesionales de la salud;

•Recibir información veraz, suficiente, clara y oportuna sobre el

diagnóstico, pronóstico y tratamiento médico y a consultar una segunda opinión (interconsulta).

•Confidencialidad de la información médica personal;

•Respeto a la autonomía de su voluntad de aceptar o rechazar

determinadas terapias o procedimientos médicos o biológicos; y

•Poder acceder al contenido de la historia o expediente clínico

completo.

"Lo que se busca con esta norma es regular jurídicamente aspectos que antes eran obviados o directamente regulados exclusivamente por los usos y costumbres del ejercicio de la profesión médica", explicó Guinle.

Una de las principales disposiciones de la ley es que declara a la historia clínica propiedad del paciente, razón por la cual le reconoce el derecho a recibir copia de ella en un plazo no mayor a 48 horas sin más trámite que el simple requerimiento del interesado.

La ley también regula un aspecto de la práctica médica poco explotado por los pacientes. Se trata de la autorización o rechazo previo del interesado a someterse a ciertos procedimientos terapéuticos. Así, consagra el derecho de asentar "directivas anticipadas" en ese sentido. La única excepción a esta regla son las prácticas relacionadas con la eutanasia, que la norma declara

como "inexistentes".

La sanción de la ley fue celebrada por expertos en bioética del país. Según informó el diario La Nación, la definieron como "un avance significativo, una ley positiva, una posibilidad concreta que permite a los pacientes ser agentes autónomos".

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