Del derecho y del revés

Se entrelazan el vacío y el imperio del pensamiento acotado, bailoteando entre la banalidad y el humilde ramillete que ofrendan los protagonistas del presente.

Por Carlos Comparato

Husmear a la Argentina sin hacerse cargo de sus historias y des-historias es un laberinto inconcluso. Porque ésta es una patria inconclusa donde la altisonancia de las consignas golpetea en las murallas chamuscadas de ideales, sangre y proclamas.

Los tiempos son otros pero la esencia no cambia. Esta sociedad pendular colgada de sus fanatismos futboleros irá a las urnas dentro de una semana para poner en juego la subsistencia de un modelo que no es sólo económico (con todos los interrogantes que el mismo plantea) sino para dirimir un proyecto político.

Todos juegan

Lo que debía ser una elección intermedia para el recambio parcial de las cámaras legislativas se convirtió en una disputa por el palacio de invierno de la Rusia imperial. Al entramado que armó el kirchnerismo y que fuera cuestionado en su momento, finalmente, todos se sinceraron y se prendieron en el juego. Es el orden binario como le gusta a Néstor Kirchner. Se pertenece o no y a partir de allí se podrán imaginar las variantes del futuro. Empezando por el rediseño del Partido Justicialista, esa inmensa máquina de poder que, desde el movimiento que le da sustento, puede cobijar los más diversos personajes de la fauna política. Enfrente, un rosario de vaguedades que mezclan la idea de república con la retórica de un pensamiento liberal, muchas veces disimulado.

El primer resultado de la elección será un acotamiento del margen de maniobra de quienes gobiernan de cara al 2011 porque la lectura será política más allá de la matemática de los diputados o senadores que se ganen o se pierdan.

La escenografía para convencer

Pero esto es Azul y la ciudad se llenó de imágenes, afiches de rostros con armaduras de sonrisas, pretendidas músicas pegadizas que invitan a bailotear el nombre del candidato, pasacalles que intentan convencer que la vida será otra dentro de ocho días.

La estrategia para esta última semana de campaña tiene líneas convergentes en algunos que sufren algunas realidades en común, aunque resulte paradójico.

Hay un síndrome que une a al Frente Coalición Cívica por Azul que lleva a Claudio Molina en primer término y el Frente Justicialista para la Victoria que encabeza Alejandro Lozano. Necesitan darle cierto aire local (en forma disimulada, claro) de sus respectivos candidatos a diputados nacionales Margarita Stolbizer – Ricardo Alfonsín y Néstor Kirchner – Daniel Scioli.

Por diversas conductas electorales, pero ambas fórmulas no ayudan a la boleta lugareña. Un sondeo a nivel provincial que incluyó a Azul pone al Acuerdo Cívico y Social lejos de la disputa entre Kirchner y De Narváez producto de un artilugio mediático que empujaría a una polarización, si bien en nuestra ciudad Stolbizer estaría muy pareja con el hombre colombiano del tatuaje y con interrogantes sobre el comportamiento de Kirchner – Scioli..

Jugar la boleta local

A partir de esa supuesta paridad en Azul, la Coalición se dedicará a darle más aire a lo local al igual que los K azuleños empujando a la boleta seccional y de concejales en ese sector del peronismo que tiene preferencias por De Narváez. ¿La boleta cortada como se viene insinuando en muchos municipios que observan ese paisaje en el interior bonaerense? La desmentida vendrá de inmediato. Lo que se haga detrás de las paredes, disimuladamente, será otra cosa.

Es que si resulta cierta esa tendencia y De Narváez está fuerte en Azul, los primeros beneficiados son las colectoras de Agustín Carus y Luis Conti. El primero ocupando el lugar de la centro derecha que en nuestra ciudad ha tenido presencia sea de la mano de la Ucedé o del versátil peronismo en su momento y Conti disputándole al kirchnerismo un mismo territorio de aquellos peronistas que nunca comulgaron con los K.

El resto de las propuestas para el electorado también forman parte del juego de la incógnita. Quedan cinco días para que la escenografía montada les de rédito.

El logro de la Facultad de Derecho

Pero el hecho más trascendente de los últimos días con una proyección que marcará un hito es la transformación de la Escuela Superior de Derecho en Facultad de acuerdo a lo resuelto en forma unánime en la asamblea de la Universidad Nacional del Centro.

Es el fruto de un grupo de pioneros entre los que hay destacar a los doctores Luis Miralles y Eduardo Lapenta (junto a otros, seguramente) y al soporte académico que, desde un principio brindó la Universidad Nacional de Rosario con el profesor Ciuro Caldani a la cabeza.

Esta sociedad azuleña tan inclinada a cierto fatalismo, a jugar la individual, descubrió en la flamante Facultad un sentido colectivo. Una línea de trabajo que hoy encarna en la dirección la doctora Laura Giosa se logra sólo cuando hay convencimiento y fortaleza para superar todas las dificultades que se tuvieron en el camino. Y, hay que agregar aquí, el cumplimiento del compromiso expresado por el actual rector Roberto Tassara y el vice, el azuleño Omar Losardo.

La Unicen, el lazo regional

La Unicen confirma, una vez más, que es la única idea regional de construcción en serio fuera del fracasado bloque TOAR ( Tandil, Olavarría, Azul y Rauch ) cuyos sucesivos intendentes nunca le dieron un impulso serio fuera de los cafés en los despachos.

En la asamblea realizada en Tandil se pudo observar la presencia de la comunidad de Derecho, las autoridades de la Universidad y los asambleistas y, para variar, la escasa o nula presencia de la dirigencia política de Azul. El único que asistió fue el jefe comunal Omar Duclós.

A raíz de esto, cuando aparecen ciertos porqué en el mundillo político que resultan incomprensibles para algunos, la respuesta suele estar más cerca de lo que se supone.

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