La derecha italiana se une en un solo partido

ROMA.- En un nuevo paso hacia la simplificación del escenario político italiano, el principal partido de derecha, Alianza Nacional (AN), se disolvió ayer para juntarse con Forza Italia (FI), el partido de Silvio Berlusconi, con el cual se fusionará el próximo fin de semana en una nueva agrupación: el Partido del Pueblo de la Libertad (PDL).
Gianfranco Fini, presidente de la Cámara de Diputados y líder de esta agrupación heredera del neofascista Movimiento Social Italiano, fue quien certificó ayer la muerte de la AN, el segundo partido del actual gobierno de derecha, en lo que fue su último congreso en esta capital.

"Hoy termina la AN, nace el PDL, y continúa nuestro amor por Italia", dijo Fini, visiblemente emocionado, al terminar un discurso de más de una hora ante 1800 delegados que, por última vez, se reunieron bajo la " fiamma tricolore " (una llama con los tres colores de la bandera italiana), un símbolo de origen fascista.

Para justificar una movida "histórica", bastante cuestionada, ya que es interpretada como una verdadera fagocitación de AN por parte de Berlusconi, Fini recordó la alianza que, durante 15 años, AN mantuvo con FI, que tenía como objetivo "la voluntad de construir una Italia nueva".

En las elecciones de abril pasado, AN y FI habían renunciado a sus respectivos símbolos políticos y se habían presentado juntos bajo el flamante PDL, creado repentinamente por Berlusconi en respuesta al desafío que representaba el Partido Democrático de Walter Veltroni.

En esos comicios, que llevaron a Berlusconi al poder por tercera vez, el PDL obtuvo el 37,4% de los votos. AN -partido nacido en 1995, con alrededor de 200.000 inscriptos- cosechó cerca de un 12% de preferencias en las elecciones anteriores (2006, 2001). Según un acuerdo de principio, AN tendrá el 30% de los puestos de responsabilidad dentro del PDL, y el resto será otorgado a FI.

La gran pregunta es qué papel tendrá el moderado Fini en el nuevo partido, en el cual reinará como monarca absoluto Berlusconi. Fini, para muchos futuro jefe de gobierno o "delfín" del Cavaliere , es un político de gran prestigio no sólo en Italia, sino también en el exterior, sobre todo desde que renegó de su pasado fascista al afirmar que Benito Mussolini representó "el mal absoluto".

Fini, ex vicepremier y ex canciller, se enfrentó con Berlusconi hace unos años. Como jefe de la Cámara baja, hoy tiene un papel neutral. Pero se ha convertido en uno de los políticos más equilibrados del gobierno, a tal punto que algunos hasta lo consideran en broma el "jefe de la oposición". De hecho, Fini descolocó a la misma derecha en algunas oportunidades al oponerse a muchas de las controvertidas medidas tomadas por el gobierno en materia de seguridad e inmigración.

Ayer, al decirle adiós para siempre a su partido, Fini volvió a marcar diferencias. "El PDL tiene un líder que es Berlusconi, aunque el mismo Berlusconi sabe que un liderazgo fuerte no puede de ningún modo transformarse en un culto a la personalidad", disparó. Además, en un pasaje que sacudió a muchos de sus correligionarios, y a la xenófoba Liga Norte, también aliada del gobierno, advirtió que Italia en el futuro será una "sociedad multiétnica", luego de recordar que "no había que mostrar los músculos ante la inmigración"

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