La derecha encuentra en la crisis a su mejor aliada

Los votantes confían en sus recetas para enfrentar la inestabilidad económica
PARIS (De nuestra corresponsal)- La victoria de la canciller demócrata cristiana Angela Merkel en las elecciones legislativas alemanas del domingo pasado, sumada a los resultados de otras elecciones europeas recientes, parece confirmar un neto giro del continente hacia la derecha.

"Ese fenómeno no es sólo alemán, es continental. Ya comenzó a prefigurarse en ese sondeo de tamaño real que fueron las elecciones europeas de junio pasado", afirma un reciente estudio publicado por la Fundación para la Innovación Política, con sede en Francia.

En las últimas elecciones europeas, la CDU, de Angela Merkel, ya superaba a su rival socialdemócrata SPD por diez puntos, mientras que los liberales de Guido Westerwelle, que formarán ahora una alianza de centroderecha con la CDU, progresaban casi cinco puntos con relación a los comicios de 2004. Esas tendencias se confirmaron y se ampliaron el domingo pasado.

Pero el derrumbe de la izquierda en Alemania también es una tendencia general en el resto de la Unión Europea (UE). Los partidos socialistas y socialdemócratas sólo totalizaron 29,2% de los votos en los comicios europeos de junio. Fue su peor resultado desde las primeras elecciones del Parlamento Europeo, en 1979.

Hasta este año, la diferencia entre izquierdas (sin los ecologistas) y derechas en el hemiciclo de Estrasburgo había sido de 11% a favor de la derecha. En 2009, esa distancia alcanzó su mayor nivel, con 19%

Los grandes ganadores de aquellas elecciones fueron el Partido Conservador británico, que lidera David Cameron; el Partido Popular (PP) español, de Mariano Rajoy; la Unión por un Movimiento Popular (UMP), del presidente francés Nicolas Sarkozy; la democracia cristiana alemana, de Angela Merkel; el Pueblo de la Libertad (PDL), del jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi; el partido húngaro Fidesz, y la derecha búlgara del GERB.

Una "ola azul"

Esa ola azul anticipó además la reciente reelección del portugués José Manuel Durão Barroso como presidente de la Comisión Europea, órgano ejecutivo de la Unión Europea. Barroso obtuvo un segundo mandato gracias a la unión de todas las derechas, mientras que los partidos de izquierda fueron incapaces de hallar un candidato de peso.

Para la mayoría de los analistas políticos, el avance de la derecha liberal en Europa se explica en dos palabras: la crisis. La izquierda, afirman, no sirve para estos tiempos, cuando no hay nada más para gastar.

"Los electores prefieren la derecha porque ha sido capaz de tomar de la izquierda sus ideas de amortiguador social y aplica sus recetas mucho mejor que los socialistas. Sus compatriotas llaman cariñosamente a Merkel «el ama de casa», porque es trabajadora, ecónoma y prudente", afirma Kurt Lauk, ex parlamentario europeo democristiano.

En los últimos años, los partidos europeos de centroderecha han aplicado, de hecho, muchas de las ideas de la izquierda: mantuvieron generosos beneficios sociales, seguros de salud estatales y rígidas restricciones a la emisión de gases del efecto invernadero. Incluso aceptaron ceder una parte de la soberanía nacional a la UE.

La pregunta ahora es por cuánto tiempo podrán esos partidos dejar de aplicar las recetas propias de la derecha en un continente en crisis, víctima de tasas de desempleo que superan el 10%, y cuál será la reacción del electorado cuando lo hagan.

También sería interesante saber si esa preferencia de los electores por la derecha es un verdadero cambio o simplemente un espejismo coyuntural.

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