La derecha brasileña contra Chávez

La derecha brasileña vuelve a la carga contra Venezuela. Según anunció ayer el senador José Agripino Maia, del partido derechista Demócratas (DEM), la oposición agrupada en la Cámara alta de Brasilia intentará, una vez más, postergar una decisión parlamentaria sobre el ingreso de Venezuela al Mercosur, prevista para este mes y pendiente desde hace más de dos años. "No podemos aceptar ciertas posiciones del presidente Hugo Chávez y por eso vamos a intentar dificultar la aprobación", declaró Maia al diario Folha de Sao Paulo. La semana pasada, una comisión del Senado brasileño aprobó el ingreso de Caracas al bloque regional y, desde entonces, sólo resta que la votación se haga en el plenario.
Según Maia, a su partido, el DEM, lo apoyará la otra formación que lidera la oposición en Brasil, el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB). Ambos partidos, como condición para admitir al país vecino en el Mercado Común del Sur, exigen que Venezuela acepte que una misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) investigue denuncias de violaciones de los derechos humanos en ese país hechas por la oposición al gobierno de Chávez. Y, tanto desde el DEM como desde el PSDB, además, cuentan con que el presidente del Senado y ex mandatario brasileño, José Sarney, apoye su movida.

Pero el caso de Sarney es más complicado, y el ex mandatario aún no anunció públicamente su postura. Ex gobernante del gigante sudamericano entre 1985 y 1990, Sarney es un crítico feroz del gobierno bolivariano de Chávez. Al mismo tiempo, no obstante, su oposición podía verse limitada: en tanto presidente del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), una de las mayores coaliciones políticas del país, Sarney es un aliado clave del gobierno petista del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Tras afirmar que si fuera "por el pueblo venezolano y por la historia de ese país, el ingreso ya estaría aprobado", el senador Maia indicó que no puede aceptar ciertas declaraciones del gobierno de Caracas, "como cuando insulta a los senadores brasileños". Hace más de dos años, Chávez señaló que los senadores de ese país trabajaban al servicio de Estados Unidos.

Para que Venezuela se convierta en miembro pleno del Mercosur debe contar con la aprobación de los congresos de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. El protocolo de adhesión del gobierno de Caracas ya fue refrendado en los Parlamentos argentino y uruguayo, pero todavía está pendiente, también, de la aprobación del senado de Paraguay.

El senador oficialista Romeu Juca recordó ayer que el alcalde mayor de Caracas y antichavista, Antonio Ledezma, pidió en una visita a la comisión que el ingreso de Venezuela al bloque fuese aprobado.

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