El Departamento Provincial de Aguas ya está abocado a la definición de la línea de ribera hasta la desembocadura y en un tramo marítimo

El director general de Recursos Hídricos del Departamento Provincial de Aguas (DPA), Daniel Petri, dijo que “somos optimistas en cuanto al avance” de los estudios que se están haciendo para definir la línea de ribera en el tramo fluvial del río Negro, entre la zona urbana de Viedma y la desembocadura, y en el tramo marítimo desde ese punto hasta El Cóndor.
Al consultársele sobre los plazos desde la agencia APP indicó que en el área marítima “estamos pendientes de la finalización de trabajos topográficos que está haciendo el municipio, que no irán más allá de fin de año, y en el tramo de Viedma a la desembocadura ahí ya es un poco más complejo, pero por lo menos en cuanto a la fijación de criterios para que este trabajo de planificación que se está llevando adelante pueda seguir avanzando, entendemos que podríamos estar con elementos a corto y mediano plazo”.

Petri informó que esta temática de fijación de líneas de ribera “es muy nueva a nivel nacional. El año pasado en conjunto con el Colegio de Agrimensores organizamos el primer encuentro nacional sobre esta temática en Bariloche y ahí pudimos ver los avances en las distintas jurisdicciones del país, en seis o siete provincias, lo cual implica que hay que ir haciendo camino al andar. Desde el 2005 hemos podido fijar líneas de ribera en el lago Nahuel Huapi, en un tramo del río Quemquetrem a la altura de El Bolsón, en el lago Moreno, estamos trabajando en un tramo piloto sobre el río Colorado en Catriel y a nivel técnico hay muy importantes avances en todo lo que es el río Negro, donde lo más difícil es este tramo de 45 kilómetros afectado por la marea y la zona de Confluencia del Limay y el Neuquén”.

Destacó que en este marco “Río Negro es una de las provincias que más ha avanzado y de hecho estamos trabajando fuertemente en el ámbito del Consejo Federal de Inversiones y junto a la Federación Argentina de Agrimensores y el Consejo Hídrico Federal en una actualización muy importante de un estudio a nivel nacional que fue hecho en 1988”.

Señaló a la agencia APP sobre el trabajo en el área de Viedma que “hay una serie de estudios que se están haciendo donde está involucrado el municipio y también la Secretaría de Planificación de la provincia” en el área de costa fluvial del río Negro, desde la zona urbana de Viedma hasta la desembocadura, “y también estamos trabajando a título de prueba piloto con un área marítima, desde la desembocadura a La Boca”.

Explicó que la definición de las más altas mareas en el área marítima “se complica porque nuestra costa no tiene buenos sistemas de medición, no tenemos registros mareográficos en nuestro litoral marítimo provincial. Al no contar con información concreta de estaciones de medición con historia, uno tiene que empezar a tomar otro criterio que fundamentalmente pasa por la cuestión geomorfológica de la costa: los médanos, las resacas de las mareas más importantes, etc.”.

Indicó que en el tramo fluvial de 45 kilómetros hasta la desembocadura “tenemos una muy alta influencia de la marea, por lo cual desde el punto de vista técnico se complica el análisis de la definición de la línea”.

Explicitó que “el tema de la línea de ribera está determinado en su definición en el Código Civil donde habla en el caso de los ríos del nivel medio, que se define como los valores que surgen de promediar el nivel más alto que alcance un río en un determinado lugar de cada año. En el caso del mar se considera a la línea imaginaria donde se alcanzan las mareas medias ordinarias de todo un período importante de información”.

Indicó que “en la provincia fundamentalmente a partir del año 2005 hemos tomado un impulso muy fuerte en este tema; hemos sancionado la reglamentación que nos permite ir fijando líneas de ribera y líneas conexas, que es un concepto que se ha ido incorporando y está bastante más utilizado, donde uno fija diferentes líneas”.

Indicó que “la línea de ribera es la que deslinda el dominio público del privado, la que define el cauce realmente y lo delimita de lo que sería público del espacio privado. Pero normalmente tendemos a trabajar también con un par de líneas más, una que se llama línea de evacuación de crecidas, asociado a eventos que no se dan tan frecuentes, un caudal por ejemplo que uno podría esperar en el río estadísticamente cada 10 años, y otra que se llama línea de inundación”.

Sobre los costos para definir las líneas de ribera, informó que “generalmente los costos asociados importantes son todos los vinculados con las nivelaciones topográficas que hay que hacer en el terreno para vincular a veces todos los niveles”.

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