El PJ denunció un intento de doble imposición

"Ante la presión pública y judicial que intima al municipio a proveer agua saludable a sus ciudadanos, luego de años de ignorar la realidad, el ejecutivo plantea un mega plan, a desarrollarse en cuatro años y con una inversión de más de siete millones de pesos.
Hasta allí todo bien, una respuesta con sensibilidad política y social ante un problema que obligatoriamente (muy a su pesar) debían afrontar y solucionar. Pero un pequeño detalle: para concretarlo se crearía una nueva tasa. Aquí vale que nos hagamos algunas preguntas: ¿Qué tipo de prestación abonamos los contribuyentes con la tasa de "servicios sanitarios"? ¿No se supone que el agua de consumo que nos suministra el municipio debería ser potable? ¿No está incluida en el monto de la tasa una imputación para obras de infraestructura sanitaria?" señalaron.

En un comunicado el Partido Justicialista de Junín, con la firma de su presidente Héctor Azil y su secretario Alberto Rocchetti señalan que "las respuestas son de sentido común y las conocemos todos: el Municipio debería brindarnos a los ciudadanos agua potable en calidad y abundante en cantidad. Es un deber fundamental del ejecutivo velar por la salud de sus habitantes; la falta de previsión y el no asumir la responsabilidad potenciaron el inconveniente. No se soluciona el problema creando nuevas tasas y obligando al pago de doble imposiciones. Si el ejecutivo no cuenta con los recursos suficientes para las obras necesarias es por su propia inoperancia, impericia y escaso compromiso con la realidad. Prefiere asignar los recursos para crear nuevas secretarias, direcciones y más puestos para sus amigos, para fortalecer un aparato político improductivo e innecesario, al menos para la comunidad".

"Si para el autódromo asumió un endeudamiento, si el municipio propone también endeudarse para construir el viaducto en calle Rivadavia, ¿por qué no genera los ahorros presupuestarios necesarios, y si son insuficientes asume un préstamo para potabilizar el agua? Estamos convencidos que los juninenses, independientemente de las pertenencias políticas acompañaríamos criteriosamente tal medida" indica el comunicado.

Para finalizar –indican- un llamado de atención a Pinedo y especialmente a sus superiores que no se encargaron de corregirlo, y pareciera que olvidan que están donde están gracias a los ciudadanos: los junineses no queremos "agua mineral" de la canilla, simplemente queremos "agua potable", que no nos enferme. ¿Es mucho pedir?

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