“Las denuncias son todas falsas”

El presidente de la sociedad de fomento Villa Flandria criticó al gobierno por la decisión tomada dos meses atrás de no renovar un contrato que mantenía con la institución.
“Hay que tener sentido común y no hacer esto que hicieron. Esto fue un atropello. Se les ocurrió que tenían que sacar al Tano”, opinó.

Damián “El Tano” Guglielmo es un vecino muy particular de Jáuregui. Desde hace varios años maneja la sociedad de fomento Villa Flandria. Su gestión al frente de la entidad despierta más críticas que adhesiones, y su personalidad circula en esa misma sintonía.

A principios de octubre, el fomentista recibió la noticia menos esperada: la Municipalidad decidió no renovar el contrato mediante el cual la institución se hacía cargo de los servicios públicos del pueblo y de la administración del cementerio local. A cambio de esa prestación, el municipio desembolsaba una suma de dinero mensual cercana a los 30 mil pesos.

De la noche a la mañana, la sociedad de fomento se quedó sin su mayor fuente de ingreso. La determinación del municipio significó para Guglielmo la pérdida de influencia en la localidad como cabeza de una entidad que perdió terreno al quedarse al margen de las tareas que durante años desarrolló al amparo del gobierno de Miguel Prince.

Desde el Departamento Ejecutivo argumentaron que la decisión obedeció a las denuncias vecinales que recibieron por los reiterados incumplimientos de la entidad en materia de mantenimiento.

Desde la otra vereda, en cambio, Guglielmo asegura que tales denuncias son inventadas y reclama a la Municipalidad el pago inmediato de la deuda que la comuna tiene con la institución que preside: “Ellos dicen que hicieron 30 denuncias en contra del servicio que brindaba la sociedad de fomento. No vi ninguna de esas denuncias, porque las denuncias son todas falsas”.

Siempre fiel a su estilo verbal atropellado, Guglielmo dijo que el decreto firmado por Rosso en octubre fue realizado porque “se le antojó las pelotas a alguien, en conjunto con otros inútiles”.

“Hay que tratar de no ser envidioso ni celoso. Hay que querernos, porque estamos de paso en el mundo. Tendrían que haber tratado el tema de manera distinta. Habernos avisado con tiempo. Las cosas no se hacen así. La Municipalidad tiene que tomar 16 empleados de la sociedad de fomento, no sólo ocho como hizo hasta ahora.

“El secretario de gobierno no es (José) Armaleo, es Armalío (sic). Él no tiene la culpa, porque lo mandan. El señor Armalío tendría que haber tenido un poquito más de personalidad y no atropellar”, agregó.

-Cuando se conoció la noticia, desde la sociedad de fomento adelantaron que iban a iniciar acciones legales. ¿Qué pasó con eso?

-Lo están manejando nuestros profesionales. La semana que viene van a entrar dos expedientes en el Concejo Deliberante. Esto lo manejan nuestros profesionales. Principalmente tenemos que arreglar el tema de la deuda que el municipio tiene con nosotros.

-¿Considera que la decisión del gobierno obedeció a su cercanía con el ex intendente Prince?

-Hace 48 años que soy peronista. Olvidate de Prince, olvidate de Rosso, olvidate de las pelotas. Nunca le pedí nada a Prince. A ésta (por Rosso) le pedí una audiencia y ni eso me dio. En un año no tuvo honestidad, generosidad para atenderme. Después me echaron por la envidia, la soberbia que tienen. Para ser intendenta municipal hay que ser muy capaz, el gobierno no es para cualquiera. La camiseta le queda grande. Yo me mantuve en la gestión por mi capacidad, no por Prince. El hombre hace y el hombre destruye. Pero antes de destruir hay que pensar: ¡Qué tiene que ver Prince! Prince es Prince y no me importa un carajo. ¿Para qué la pusimos? ¿Para hacer estos quilombos? No somos princista, rossistas o damiancistas (sic).

-¿Ya hay damiancistas?

-(risas) No, todavía no.

-¿Cómo ve el mantenimiento del pueblo después del alejamiento de la sociedad de fomento de esa tarea?

-Al pueblo lo veo en pésimo estado. Hay ramas por todos lados, cuando nosotros tenemos maquinaria mejor que el Taller 1. En esto tiene mucho que ver (Alberto) Esposatto, que fue metido ahí a dedo (en la delegación municipal), con otra gente más de Pueblo Nuevo. No me pone contento lo que veo. Si yo hacía un 70%, y ellos me sacaron para hacer un cambio, tendrían que hacer el 170% más para valorizarse. No cortan el pasto, hay basura. Pero ya vamos a volver.

Acá aparecen los vecinos de Pueblo Nuevo a pedirnos que les pasemos el regador. Pero nosotros no tenemos empleados. Lo planeamos hacer por el pedido de los vecinos. Hablé con un ex empleado de la sociedad de fomento que trabaja en la Municipalidad para que haga la tarea. Estuvimos de acuerdo, pero después me dijo que le habían dicho que no podía trabajar con nosotros porque lo iban a echar. En Pueblo Nuevo la gente se ahoga de tierra. No puede ser que un municipio no tenga un regador.

Guglielmo insiste con la independencia

El presidente de la sociedad de fomento Villa Flandria insiste con su idea de transformar a Jáuregui y a las localidades vecinas en un municipio independiente de Luján.

Guglielmo aseguró que en el próximo año comenzarán las reuniones para avanzar con el objetivo. Hasta el momento se desconoce si se trata de una idea alocada del fomentista o si, en realidad, cuenta con el aval de los vecinos.

“Esto no se lo pido ni a la intendenta ni a la presidenta, este es un proyecto de Jáuregui. Vamos a hacer una reunión, porque nosotros queremos ser una comuna. Entre Luján y Jáuregui no tenemos nada que ver. Queremos que nos devuelvan lo que nos deben para progresar: mejorar las calles, hacer puentes como corresponde, hacer veredas. Queremos renovar a Jáuregui para que sea una futura ciudad”, disparó Guglielmo.

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