Más denuncias sobre la continuidad de la tala indiscriminada en el norte salteño

Más denuncias sobre la continuidad de la tala indiscriminada en el norte salteño
La organización ambientalista Greenpeace denunció que en la provincia "continúa la depredación de los bosques nativos, a pesar del fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación", que el 26 de marzo pasado suspendió todos los desmontes y la tala de bosque en los departamentos Orán, San Martín, Rivadavia y Santa Victoria hasta tanto se realice un estudio de impacto ambiental acumulativo.
La casi dos meses del fallo de la Corte Suprema, Greenpeace hizo un relevamiento. Según informó en un comunicado, consultó a las comunidades campesinas e indígenas y "comprobó que, a pesar de la restricción del máximo tribunal, en la provincia continúa la destrucción de los bosques nativos".

Durante la semana pasadas, Geenpeace y miembros de la Comunidad Wichi Honat Le Les, de Embarcación, detectaron que en las fincas El Carmen e Isla Carrasco, a 10 kilómetros de aquella localidad, en el departamento San Martín, hay dos topadoras abriendo caminos y talando indiscriminadamente una zona de Selva de Yungas, lugar reivindicado por los indígenas como territorio ancestral por tratarse de una de las pocas selvas en buen estado de conservación que quedan en la zona.

Según informó la niyat Octorina Zamora, allí se instaló desde hace una semana un campamento con dos topadoras, camiones y varios operarios que dijeron tener la orden de cortar todo árbol que se encuentre hasta 15 kilómetros a la redonda.

El coordinador de la campaña de bosques de Greenpeace, Hernán Giardini, consideró "vergonzoso y muy preocupante que el gobierno de Salta no garantice el cumplimiento del fallo de la Corte Suprema y permita que la tala indiscriminada continúe como si nada hubiese pasado, afectando la rica biodiversidad existente y a las comunidades campesinas e indígenas que allí viven".

En los fiscales

Greenpeace destacó asimismo que los lotes fiscales 55 y 14, en el departamento Rivadavia, "continúan siendo castigados por la tala selectiva". En estos lotes la explotación forestal está prohibida no solo por la orden de la Corte Suprema, sino también por estar comprendidos en un régimen especial que prohíbe toda explotación forestal en ese lugar.

Según denuncias de la Asociación de Comunidades Aborígenes Lhaka Honhat se corta madera, sobre todo de palo santo, quebracho blanco y algarrobo, en los parajes El Desemboque, San Miguel y Pozo Bravo, a unos 70 kilómetros de Santa Victoria Este.

En el departamento San Martín, sobre la ruta 86, al este de Tartagal, la denuncia de miembros de las comunidades wichi Hoktei T`oi y Misión Chowayuk sobre la continuidad de la tala en una finca ubicada en las cercanías de la comunidad Tonono logró detener esta actividad. Y en Orán, la Asociación Kolla Tinkunaku detectó tala en la zona de Reserva de Biosfera de Yungas.

Greenpeace informó que presentará a la Corte Suprema material fotográfico y de video que demuestra el incumplimiento del fallo.

Entre 1998 y 2002 se deforestaron 194.389 hectáreas en la provincia. De 2002 y 2006 se duplicó la superficie desmontada: llegó a las 414.934 hectáreas.

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