Las denuncias por ciertas irregularidades en la UNSJ todavía no se resuelven

Las denuncias siguen sin solución a pesar de que están planteadas tanto en el seno del Consejo Superior, la AFIP, la Justicia federal y hasta en la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas.
Sobre la administración de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) hay denuncias de todo calibre, pero paradójicamente todas en trámite y ninguna terminada de aclarar o con un fallo ya sea a favor o en contra. Es decir, la simultaneidad de causas pendientes que afectan la imagen de la principal casa de altos estudios de la provincia no termina de aclararse y por eso persiste, tanto en el ámbito universitario como en la sociedad vinculada a la UNSJ, una nebulosa de incertidumbre que genera un descrédito ascendente.

Aunque los problemas no resueltos son muchos, las demandas ante la Justicia federal, que están en manos de juez Leopoldo Rago Gallo, aparecen como las más graves, más aún a partir de la presentación del gremio de empleados no docentes, la Asociación de Personal de la Universidad Nacional de San Juan (APUNSJ), que reclama por la vigencia de un reencasillamiento del personal que, según se dice, estaría generando un perjuicio a los empleados de casi 7 millones de pesos al año.

También están pendientes las denuncias que oportunamente formulara el abogado Cayetano Dara, ex jefe del departamento legal del Rectorado, que se basan en supuestas violaciones al propio Estatuto de la UNSJ.

Una de ellas habla de una millonaria evasión al fisco, que de acuerdo a datos de la AFIP superarían los 40 millones de pesos por aportes y contribuciones patronales. Otra es por la imposición de plazos fijos en bancos no autorizados por el Estatuto. Y la última es por una supuesta defraudación al Estado nacional por recibir del Ministerio de Educación más dinero para sueldos que los que paga efectivamente a sus empleados.

Por otro lado, hay en trámite una denuncia por acoso laboral contra un empleado jerarquizado y no se puede olvidar el escándalo político que produjo el promocionado foro antiminero realizado en el edificio del Rectorado, donde estuvieron entre otros Adolfo Pérez Esquivel y el archienemigo de la minería, Fernando "Pino" Solanas en simultaneidad con otro foro pro-minero realizado en la Facultad de Ingeniería y que terminó con un enfrentamiento a golpes de puño entre ambas barras en la plaza 25 de Mayo.

La UNSJ, como todas las casas de altos estudios del país, fue liberada de su dependencia del gobierno nacional y quedaron como administraciones autárquicas, pero no por eso pueden incumplir la legislación nacional y mucho menos su propio estatuto, que son las cosas que le denuncian a la administración del rector Benjamín Kuchen y la vicerrectora Nelly Filippa.

Por el sistema articulado, el gobierno nacional entrega un subsidio al Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que la entidad distribuye entre las universidades según una serie de parámetros. De eso, la Universidad Nacional de San Juan recibe un subsidio del Estado argentino para pagar sus sueldos y sus gastos, que para este año 2009 ascienden a 262 millones de pesos, más otros ingresos descentralizados.

Con esto debe solventar el costo de unos 4.000 empleados entre docentes y no docentes, denominados Personal de Apoyo Universitario (PAU), que trabajan para unos 8.000 alumnos regulares, que son los que rinden por lo menos dos materias al año, y que es una cantidad muy baja comparada con otras universidades que reciben menos dinero del subsidio nacional.

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