Denunciaron "negociado" entre el Gobierno y el hotel Sheraton

El diputado Ricardo Puga (PIM) aseguró que Jaque firmó un decreto "a medida" que permitirá la habilitación y ampliación del casino del hotel. Dijo que la norma "está plagada de anormalidades".
El diputado provincial Ricardo Puga (Proyecto Independiente Mendoza) denunció ayer la existencia de un "negociado" entre el Gobierno provincial y el hotel Sheraton, luego de que el Poder Ejecutivo firmara en las últimas horas un decreto que terminará permitiendo la habilitación definitiva y la ampliación del casino de ese emprendimiento hotelero.

El legislador acusó al gobernador Celso Jaque y al secretario de la Gobernación, Alejandro Cazabán, de "haber firmado un decreto a medida del Sheraton, cargado de anormalidades que permitieron realizar un negociado espurio", que finalmente permitió zanjar una controversia legal que mantenía frenadas nuevas obras en la sala de juegos que maneja la chilena Enjoy.

El disparador de la denuncia fue la aparición del decreto 2595/09, que fue publicado el 27 de octubre pasado –firmado por Jaque y Cazabán–, en el que el Ejecutivo formalizó su posición acerca de la interpretación de un artículo de la ley 5.775.

Éste estaba sometido a una controversia judicial y establecía el porcentaje permitido (4%) de la superficie total que un hotel cinco estrellas tenía autorizado para destinarlo a la instalación de un casino.

Para Puga, el Gobierno "se convierte lisa y llanamente en cómplice de los intereses del hotel Sheraton, dando una interpretación hecha a medida para la determinación de ese 4%, para que se pueda ampliar el salón de juegos que ya está construido y que cuenta con máquinas para tal fin".

El casino Enjoy fue abierto en octubre de 2008 y funciona en el Sheraton, construido en calle Primitivo de la Reta por el empresario mendocino Julio Camsen, titular de la firma CELA SA.

Camsen se asoció con el Grupo Enjoy, principal operador de salas de juego del país trasandino, el que participó con el 50% de la inversión.

Desde el Gobierno optaron por el silencio ante la acusación de Puga, quien anticipó que denunciará el caso ante la Justicia y que pretende, además, que Cazabán brinde explicaciones ante la Cámara de Diputados por el caso.

Enjoy Mendoza optó por el mismo camino y ante la consulta de Diario UNO remitió a una agencia de relaciones públicas de Chile.

Un largo proceso judicial

La habilitación del casino del Sheraton se vio envuelta en una larga controversia legal, que se inició cuando la Justicia federal hizo lugar a una medida cautelar pedida por empleados del Instituto de Juegos y Casinos.

La demanda hacía referencia a la ley 5.775, que en su artículo 2 contiene las pautas legales para la habilitación de casinos.

Según los demandantes, esta norma se sancionó en los ‘90 en el marco de la instalación de hoteles cinco estrellas con la idea de atraer turistas a la provincia, pero luego se pretendió aplicarla en un contexto diferente, donde se estaría favoreciendo sólo la promoción del juego.

El punto clave era uno: la supuesta interpretación del artículo que establecía que "la superficie cubierta destinada a las salas de juego no podrá exceder el 4% de la superficie total del establecimiento hotelero".

Durante las semanas de octubre y noviembre de 2008, previas y posteriores a la habilitación del casino, el Gobierno y la Justicia federal tuvieron posiciones encontradas respecto a si la habilitación era o no legal.

En ese sentido, la magistrada federal Olga Arrabal insistió en que la orden de no habilitar el Enjoy estaba vigente, mientras que desde el Ejecutivo, con el argumento de que su fallo no era claro, aseguraron que iban a seguir permitiendo que el casino de la polémica funcionara.

"Atento a la situación descripta –firmaron Jaque y Cazabán en el último decreto– se ha presentado una situación de incertidumbre jurídica". Y esa interpretación es la que disparó la sospecha de Puga. Según el legislador, "Jaque y Cazabán han hecho su propia lectura de las matemáticas" y han excluido del cálculo de la superficie del hotel dependencias como los baños de personal, las salas de descanso o los pasillos de vinculación entre las dependencias.

"Esto, sin lugar a dudas, es un traje a medida para el Sheraton. De esta manera, el Sheraton podrá lograr habilitar la sala que tiene montada desde hace un año, cuya superficie se encuentra en exceso respecto de la que fuera autorizada por el Instituto del Juego", concluyó Puga.

El resto de los casinos

Ricardo Puga amplió su denuncia sobre la habilitación del Gobierno al casino del hotel Sheraton. En ese sentido argumenta que, además de la interpretación que se le dio a un artículo de la ley 5.575, "entre las maniobras realizadas por el hotel Sheraton se encuentra el falseamiento de los planos del proyecto".

Según el legislador, se brindó información falsa al Instituto de Juegos y al Ministerio de Infraestructura referida a la cantidad de metros construidos en el hotel.

"Se denuncia una superficie de 42.000 metros cuadrados y, tal como ha sido corroborado por la Municipalidad de Mendoza, dicho emprendimiento tiene poco más de 36.000 metros cuadrados. Todo un falseamiento para poder destinar mayor superficie para el juego", expresó el diputado. En la actualidad, esta irregularidad ha sido denunciada penalmente ante la Justicia.

Asimismo, Puga sostiene que "llama la atención" la conducta del Gobierno, ya que luego de sancionada la Ley 8.040 (derogó la 5.775), que prohíbe la instalación de nuevas salas de juego, autorizó la instalación de otros casinos, como el del hotel del Shopping.

O bien como otro de los habilitados recientemente, el del hotel Diplomatic, que "obtuvo la autorización récord en 17 días hábiles y en la misma fecha en que la Legislatura sancionaba la ley que prohibía la instalación de nuevas salas de juego", indicó.

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