Denunciaron arbitrariedades en el manejo del PROFE local

Advierten que el gerente coordinador local del Programa Federal de Salud (PROFE) actúa con “autoritarismo, omnipotencia e impunidad” con los beneficiarios y familiares del servicio. El farmacéutico Claudio Recalde acusó a Rubén Bareiro de “maltratar y despreciar” a los beneficiarios del plan de salud, enumeró algunas de las arbitrariedades cometidas por el funcionario, al tiempo que calificó su accionar como “denigrante, con claro y total desprecio de los derechos humanos elementales”.
“Este funcionario maneja con omnipotencia, impunidad y autoritarismo los estamentos del Estado. Se mueve con una actitud humillante hacia las necesidades de los beneficiarios del servicio básico de salud, poniendo de manifiesto un total desprecio por los derechos humanos elementales de nuestros ciudadanos” acusó el farmacéutico.

“Bareiro hace esperar largas e interminables horas a beneficiarios hasta que algún médico auditor se digne en hacer autorizar las recetas, luego y en total incumplimiento con las condiciones del Programa solo se autorizan cantidades irrisorias, muy por debajo de lo necesario para que los pacientes cumplan con la farmacoterapia recomendada por el médico prescriptor”, detalló a fin de dar una idea del cuadro de situación.

“también deja sin la cantidad suficiente de pañales tanto a niños como adultos indicando que prolonguen el uso de los mismos. Jamás en anteriores administración se vio trato semejante hacia los beneficiarios” describió.

“Como forma de subsanar tal maltrato en nuestra farmacia hemos redoblado esfuerzos para mejorar en todo lo posible la calidad en la atención a los beneficiarios del PROFE. Entregábamos la medicación requerida en tiempo y forma, respetábamos en los casos de insustitucion la marca comercial requerida por el medico prescriptor y entregábamos pañales de máxima calidad casi a un precio de costo a fin de que les rinda en el uso a los mismos” relató el farmacéutico

VIOLACIÓN

“Pero de mediados de agosto y tras el reclamo de una deuda pendiente que data desde diciembre de 2006, Bareiro a manera de castigo mal informó a los afiliados indicándoles que no prestábamos más atención, violando desde ese momento el convenio vigente suscripto” indicó puntualmente.

“De manera arbitraria, desde esa fecha indicó a los beneficiarios que en otra farmacia se les proveería de la medicación. Tenemos testimoniales documentados en nuestro poder que indican que en esa farmacia no se les entrega la medicación requerida y a los faltantes se los deriva para una o dos semanas después, o directamente no se les entrega lo que no hay” acusó.

“La escasa cantidad de pañales autorizados son de calidad muy inferior, pero ante la posibilidad de que se les reduzca aun más o se les niegue la medicación, los afiliados agachan la cabeza y se someten a la voluntad de este déspota. Teniendo que ir a comprar de contado a otros lugares los faltantes ante la real necesidad de estos productos” describió Recalde.

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