Denuncian al municipio platense por discriminación.

Paulo Navarro, presidente de la Asociación de Familiares y Víctimas de Accidentes de Trabajo, una ONG sin fines de lucro, denuncia al municipio platense por discriminación ya que, desde que sufrió un accidente que lo dejó discapacitado en un 60 por ciento, sufrió una considerable rebaja en su salario.
Navarro ingresó en el municipio en el año ’97, como contratado en el área de servicio de Control Urbano. En el ‘99 sufrió el accidente laboral por el cual quedó discapacitado motriz. A raíz de eso, empezó a usar un corcet plástico desde la pelvis hasta el pecho, y camina con la ayuda de un bastón canadiense, más conocido como trípode.

"En el 2001 me dictaminan la discapacidad de un 60 por ciento –le contó Navarro a Agencia NOVA-, y me pasan a mensualizado. En el 2008, estando con carpeta psiquiátrica, porque en el 2006 quedo viudo con tres hijos menores y todo esto es muy duro para mí, a través de un decreto del intendente Pablo Bruera me reducen mil pesos del sueldo".

"Al plantear mi situación, ya que, siendo discapacitado, necesito ese dinero, hicieron caso omiso. Me respondieron el expediente pero yéndose por las ramas. Me parece correcto que me hayan sacado las horas extras, ya que no las puedo hacer, pero lo que no entiendo es que me hayan sacado las chequeras, que se entregan bimestralmente, y el régimen horario. Estoy muy mal económicamente. Si esto sigue así, lamentablemente mis hijos vana a dejar de ir a la facultad, porque no los puedo mantener", continuó relatando Navarro.

"Y es injusto porque yo me accidenté trabajando, y lo que estoy pidiendo no me parece nada fuera de lugar –aclaró Navarro-. No pido aumento, sino que me devuelvan lo que me sacaron. Incluso reclamo el pase a planta permanente, como dice la ley 1592, artículo 8º: ‘A toda persona con una capacidad diferente el empleador tiene la obligación de ubicarlo en planta permanente, para darle una seguridad laboral’. Hoy, por hoy, el intendente no nos da esa seguridad e, inclusive, nos saca los beneficios".

"Nosotros no somos políticos. Estamos para ayudar. No para sacarle cosas a la gente. A la señora Adriana, secretaria de Bruera, cada vez que nos ve le da vergüenza, porque ya pedimos más de 30 entrevistas y no tenemos respuesta, ni suya ni de ningún miembro del Ejecutivo –enfatizó-. Es evidente que el señor Pablo Bruera no escucha, porque sigue haciendo las cosas que él quiere, metiéndole las manos en los bolsillos a los empleados municipales y, peor, a los discapacitados, porque no tenemos otra forma de buscar trabajo".

En tal sentido, Navarro dejó en claro que "Si yo no tuviese esta discapacidad, no estaría peleando por mil pesos". "Pero, en mi estado, no puedo salir a buscar otra cosa. Y no porque no querramos, sino porque a nosotros nos rebotan el examen médico".

Por su parte, José Luis Cheble, también discapacitado, reclama su reincorporación al municipio, ya que fue echado en aquella primera tanda de despidos tras al asunción de Bruera.

Cheble ingresó a la Municipalidad en diciembre del ‘96. En junio del ‘97, en un accidente laboral en la vía publica, trabajando de inspector, quedó seis meses con carpeta medica, y le declararon una discapacidad del 45 por ciento. Luego le declararon la discapacidad definitiva, y lo enviaron a trabajar a una oficina, pasándolo a mensualizable.

"Pasó todo ese tiempo hasta que asume el intendente Bruera, y me despiden junto a todo el grupo de despedidos del primer decreto, sin revisar legajos ni nada –le contó Cheble a Agencia NOVA-. Si hubiere sido un ñoqui no me hubiese pasado esto, que me ocurrió trabajando. Mandé una carta documento rechazando el despido, pero nada. Me acerqué a la asociación que preside Paulo Navarro, tomaron mi caso. Quiero que me reincorporen como dicta la ley respecto de los discapacitados. No pido aumento de sueldo ni nada extraordinario. Sólo que me pasen a planta permanente".

"Pero ellos prefieren un juicio, que en definitiva lo pagan los ciudadanos platenses", añadió.

"Iniciamos una denuncia ante el INADI y en la CoNaDi, porque alguien tiene que intervenir -comentó Navarro-. Pero todos hacen oídos sordos a este tipo de pedidos.

"No queremos ni siquiera que nos atienda el intendente, sino que nos llamen. Pero aclaramos que, si la semana que viene no tenemos respuestas, nos vamos a encadenar y vamos a hacer huelga de hambre frente al palacio municipal –adelantó Navarro-. Inclusive, estoy recibiendo amenazas telefónicas, y estoy con custodia policial en la puerta de mi casa, porque gente del entorno de Pablo Bruera me está amenazando para que no siga saliendo en los medios. Nosotros no tenemos miedo, vamos a dar la batalla. Yo me accidenté trabajando y trabajé toda mi vida".

"Lo que demuestra Bruera es que no le interesa la gente de la ciudad de La Plata. No tiene intenciones de solucionar el tema. Por eso, lo hago responsable de lo que nosotros podamos llegar a hacer, civil y criminalmente", concluyó Navarro.

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