Denuncian una mayor venta de paco en bailantas clandestinas

Alrededor de 1.300 dosis se comercializan por noche en estos lugares que crecen por todo el territorio bonaerense, según coinciden especialistas en tráfico de drogas ilegales

Alrededor de 1.300 dosis de 'paco' se comercializan por noche en las bailantas clandestinas que crecen por todo el territorio bonaerense, según coinciden en denunciar especialistas en tráfico de drogas ilegales.

Este tipo de boliches conforman desde hace varios meses un nuevo canal de venta para los mercaderes de esta droga, una de las más nocivas y a la que tienen acceso, por su bajo precio, los sectores más empobrecidos.

Expertos en la problemática de las adicciones afirmaron a Diario Popular que cada dosis de paco suele venderse entre 5 y 8 pesos, por lo que la recaudación llega, en cada bailanta, a unos 6.000 pesos en una sola noche.

A ese valor hay que sumarle el precio de la entrada, que oscila en promedio los 3 pesos, y el de las consumiciones alcohólicas, que no suelen superara los 10 pesos por trago.

Y como si fuera poco, la falta de controles provoca que accedan a este tipo de locales bailables niños de apenas 12 años, las víctimas más proclives al consumo de los desechos de cocaína, que hoy hacen estragos entre los jóvenes y adolescentes bonaerenses en situación de pobreza.

Para el licenciado criminalista Roberto Locles, este fenómeno "está instalado en la provincia desde hace varios meses".

"La mafia de la droga bailantera no es nueva, y en ese ámbito el negocio es la venta de la entrada y los tragos que se transforman en todo caso en una pantalla para hacer caja con lo otro", aseguró Locles, para quien una transformación en el mecanismo de distribución de los narcos dio origen a las bailantas clandestinas.

Por su parte, Patricia Lanzzaretti -integrante del Foro Social de José C.Paz-, puso de manifiesto que "las autoridades municipales miran para otro lado".

En ese sentido, la mujer precisó que "si hilamos fino, nos encontramos que hay más de un centro de diversión nocturna que carece de la habilitación municipal".

Oscar Castellucci, titular de la Fundación que lleva el nombre de su hijo asesinados en una discoteca bonaerense, marcó el acento en la complicidad de las fuerzas de seguridad para la proliferación de este tipo de boliches.

En la existencia de las bailantas clandestinas sobresale -puntualizó- una responsabilidad "grande" de la policía.

"Sin seguridad ni control sobre estructuras, espacios y cantidad de asistentes, las bailantas clandestinas son potenciales Cromañón en el Gran Buenos Aires", advirtió por su parte el abogado Javier Miglino.

De igual forma se pronunció el presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina (AARA), Claudio Izaguirre, al tiempo que subrayó que uno de los problemas en los que pocos reparan "es que en las bailantas ilegales, ante la falta de control, ingresan chicos de menos de 12 años, quienes coexisten en el ambiente de la adicción donde se genera".

"El problema se multiplica porque la experiencia de Cromagnon está latente y además por las amenazas que derivan de la droga, el alcohol, el descontrol y la violencia", resumió Lanzzeretti.

Comentá la nota