Denuncian que Lugo tiene otro hijo

Denuncian que Lugo tiene otro hijo
A una semana de haber tenido que reconocer la paternidad de un chico de dos años, el mandatario enfrenta una nueva demanda
ASUNCION.- El primer aniversario del histórico triunfo electoral de Fernando Lugo en Paraguay fue ensombrecido ayer por una nueva denuncia de paternidad contra el mandatario, que la semana pasada ya había reconocido ante la justicia que tuvo un hijo cuando era obispo.

El nuevo escándalo acaparó toda la atención de los paraguayos en una jornada en la que Lugo pretendía relanzar su golpeado gobierno, cuyo futuro es cada vez más incierto, con una remodelación del gabinete (ver aparte).

La nueva denunciante es Benigna Leguizamón, de 27 años, que afirma que Lugo es el padre del segundo de sus cuatros hijos, Lucas Fernando Leguizamón, nacido el 9 de septiembre de 2002 en un distrito del departamento de San Pedro, donde en ese entonces el actual presidente se desempeñaba como obispo.

"Lo que quiero es que ese señor [Lugo] reconozca a mi hijo; eso es lo que le pido. Lo voy a esperar un día más, pero en caso de que no asuma su responsabilidad, mañana [por hoy] lo voy a denunciar", aseveró ayer Benigna Leguizamón. "La única prueba que voy a tener será la del ADN, porque yo me enojé con él y quemé todas las fotos que teníamos juntos", agregó.

"Soy de origen humilde y no me da vergüenza. Trabajo vendiendo detergente para dar de comer a mis hijos, ahora que mi actual marido está enfermo. No es justo que un hijo del actual presidente viva con tantas necesidades", declaró la mujer, desde su precaria vivienda de un barrio marginal de Ciudad del Este.

La Secretaría de Información de la presidencia anunció en un breve comunicado que "el presidente reitera que está dispuesto a actuar siempre con el argumento de la verdad" y que "un equipo jurídico encabezado por el abogado Marco Fariña se ocupará de atender los aspectos jurídicos y los requerimientos de la prensa" sobre la nueva denuncia.

Fariña anunció que se reunirá con la mujer hoy para conocer su situación. "El presidente no tiene ningún inconveniente en someterse a las pruebas que sean, algún ADN o cualquier tipo de prueba para llegar a la verdad", afirmó.

A los 17 años

Leguizamón dijo que su relación con Lugo empezó cuando él era obispo de San Pedro, la región más pobre del país, y ella tenía 17 años. "Acudí a monseñor Fernando Lugo porque el padre de mi primera hija, Francisco Luján Correa, quien trabajaba de anestesista en el Hospital de San Pedro, me negaba la asistencia a la criatura", relató la mujer.

"En ese momento, el monseñor me dio su apoyo, pero se aprovechó de mi gran necesidad y me indujo a que tuviéramos relaciones. Al año, quedé embarazada. Tuve a mi hijo con una partera en la misma casita en que vivía, cuyo alquiler él pagaba", añadió. Benigna afirmó que durante la campaña para las elecciones del 20 de abril de 2008 se negó a hacer pública la relación, pese a que, según ella, le habían ofrecido dinero. Finalmente, dijo que se había decidido a hacerlo al tomar estado público el caso de Viviana Carrillo, de 26 años, que el pasado 8 de abril recurrió a los tribunales con una demanda de paternidad de Lugo.

Lugo, de 58 años, admitió hace seis días la paternidad del hijo de Viviana, Guillermo Armindo Carrillo. El chico nació el 4 de mayo de 2007, cinco meses después de la renuncia de Lugo a su estado clerical, el 21 de diciembre de 2006, para lanzarse a la arena política. El ex obispo posteriormente fue suspendido a divinis por el papa Benedicto XVI y diez días antes de asumir como jefe de Estado, el 15 de agosto de 2008, fue reducido al estado laical, una decisión sin precedente del Vaticano.

Según el testimonio de esta mujer, Lugo le pasó dinero hasta que su hijo cumplió dos años. Después, dijo Leguizamón, fue mermando la asistencia y últimamente ni siquiera responde a sus llamadas telefónicas. "Yo lo único que le pido es que lo reconozca también, como a su otro hijo", reclamó.

El escándalo motivó también una reunión de Lugo con todas las mujeres de su gabinete, entre ellas las ministras de la Niñez y la Adolescencia, Liz Torres, y de la Mujer, Gloria Rubín, quienes posteriormente emitieron un comunicado en favor de que se aclare el caso (ver aparte).

"Hay chistes y tomaduras de pelo por toda la república, de que van a aparecer cinco o seis hijos más. Si es tan cierto que [Lugo] tiene tantos hijos, la Secretaría va a tener que estar al servicio de todas las mujeres que vienen a reclamar", dijo Rubín después de la reunión.

Desde la oposición, el senador Miguel Carrizosa, del centroderechista Partido Patria Querida (PPQ), dijo con ironía: "Hay que esperar que aparezcan todos los hijos [de Lugo] antes de emitir una opinión respecto de la posibilidad de iniciar un juicio político". Fue una clara referencia a los numerosos comentarios que desde hace tiempo atribuyen a Lugo varios hijos.

Esta denuncia pública cayó como una bomba y empañó el clima de celebración que preparaba la gobernante Alianza Patriótica para el Cambio (APC) por el primer aniversario del triunfo electoral que el 20 de abril del 2008 terminó con 61 años de hegemonía del Partido Colorado y abrió un nuevo capítulo en la historia de Paraguay. Lugo había anunciado la semana pasada un relanzamiento de su gobierno para esta fecha, que, pese a que fue opacado por el nuevo escándalo, ayer se materializó con el reemplazo de cuatro ministros (ver aparte).

Ayer, además, la edición digital del diario Ultima Hora adelantó que una tercera mujer, que vive en San Estanislao, del departamento de San Pedro, se aprestaba a presentar una demanda por paternidad de su hijo. Llamativamente, en los dos casos de demanda conocidos hasta ahora, los nombres de los niños coinciden con los del presidente, cuyo nombre completo es Fernando Armindo Lugo Méndez.

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