Denuncian que Italia coimeaba a los rebeldes y evitaba ataques

Lo reveló un diario británico. Habrían pagado fortunas para proteger a sus tropas en Afganistán.
Cuando en agosto del año pasado las tropas franceses fueron emboscadas en el area de Sarobi por los Talibán y perdieron 10 soldados, la opinion pública francesa se horrorizó y la OTAN consideró al episodio una de las peores bajas de la coalición en Afganistán. Los cuerpos de los soldados franceses fueron mutilados y los militantes afganos se apropiaron de su ropa y de sus armas.

Los franceses habían reemplazado en el área a los militares italianos, que se retiraron con una sola baja en su haber. Ahora, el diario británico conservador The Times denunció que los servicios secretos italianos pagaron miles de dólares a los Talibán y a los "señores de la guerra" del este de Pakistán para progeter a sus tropas. El pago clandestino fue un secreto que los italianos mantuvieron y no informaron de ello ni a los franceses -que los reemplazaron en el área- ni al comando de la OTAN en Kabul.

Según el diario británico, los oficiales de inteligencia estadounidenses se quedaron sin palabras cuando interceptaron conversaciones telefónicas en las que detectaron que los italianos estaban comprando militantes talibán con dólares, inicialmente en Heart, en la provincia del oeste de Afganistán y después repitieron su conducta en Sarobi, al este del país. Los militares de la coalición no fueron informados y mucho menos los franceses que, desplazados en el terreno, hicieron un pésimo cálculo de los peligros que los acechaban y los mecanismos en marcha.

"Uno no puede ser demasiado doctrinario sobre estas cosas", dijo una autoridad de la OTAN. Puede tener sentido comprar grupos locales y el uso de la no violencia para mantener la violencia baja. Pero es una locura hacerlo y no informar a los aliados", dijo la fuente de la OTAN, consultada por The Times. Los franceses llegaron a ocupar un arco en el norte y el este de Kabul y creían que estaban en un distrito relativamente en calma. Los italianos se habían retirado en julio con una sola baja el año anterior. Por muchos meses, la OTAN desde Kabul había aplaudido el trabajo de reconstrucción de los italianos en Sarobi y la buena relación con la población.

Los franceses salieron a patrullar con 60 hombres, sin armas pesadas, sin apoyo aéreo arreglado, sin artillería ni radios suficientes. Los emboscaron 170 talibán y, si las fuerzas especiales estadounidenses cercanas no hubieran llamado por apoyo aéreo, la situación hubiese sido aún peor. Diez soldados murieron y 21 resultaron heridos. Ellos creían que estaban en un área segura.

Otros dos oficiales occidentales confirmaron a The Times que el dinero italiano iba a los insurgentes, pero especificaron que eran los servicios secretos italianos los que pagaban y no el ejército italiano.

Ante el estupor de los aliados europeos, el gobierno italiano desmintio las informaciones de The Times, que aseguraban además que el mismo embajador de EE.UU. en Roma se habría quejado ante el gobierno italiano. Un comunicado de los servicios del primer ministro Silvio Berlusconi dijo que las informaciones proporcionadas por el diario británico son "completamente infundadas". Según él, "el gobierno jamás autorizó ni permitió ninguna forma de pago a los Talibán" ni estaba al corriente de ningún pago efectuado por el gobierno precedente a los insurgentes para que no cometieran ataques contra sus tropas.

"Esa información es basura. Ni el Ministerio de Defensa ni ningún órgano político ha actuado nunca de la manera que describe The Times", dijo el titular de Defensa del gobierno de Berlusconi, Ignacio La Russa, que mencionó la palabra "insulto" para referirse a la versión y lo consideró una muestra de "campaña antiitaliana", una calificación que viene usando también el mismo premier italiano en las últimas semanas.

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