Denuncian un fraude millonario durante años al Correo reestatizado

Funcionaba un correo paralelo. Pero los directivos no se dieron por enterados.
Adentro del Correo Argentino, descubrieron un correo paralelo. La operación, que llevaba años y beneficiaba a un grupo de empresas privadas, le provocó a la compañía estatal un daño millonario, que operadores privados calculan en $40 millones anuales. El Correo pasó a ser reestatizado en 2005, cuando el Gobierno de Néstor Kirchner le quitó la concesión a Franco Macri.

En el Correo aseguran que esa operación "no contaba con la aprobación del Directorio". Y que fue prohibida hace dos semanas. En el medio, sin embargo, quedan las dudas de cómo se pudo sustentar este negocio -que movió millones de cartas- sin que las autoridades estuvieran al tanto.

El mecanismo se conoce como "consolidadoras". "Esencialmente -dice el titular de un correo privado perjudicado por la competencia a través de este mecanismo-, consistía en que el Correo le hacía un fuerte descuento sobre sus servicios a otra empresa por el volumen de piezas postales que cursaba. Pero esa firma luego se lanzaba a vender el servicio a terceros, usando el descuento, y compitiendo incluso con el propio Correo".

En algunos casos, las consolidadoras pagaban las cartas despachadas por kilo, lo que les significaba costos de 8 centavos por unidad, contra 60 de una tarifa habitual. O les cobraban $ 13 por cartas documentos que tenían un precio regular de $ 42.

La operación fue analizada por un lapidario informe de la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC), que lleva la firma de Alfredo Pérez, gerente de servicios postales, y está fechado 22 de octubre, al cual tuvo acceso Clarín. Las comprobaciones hechas, dice ese trabajo, "permiten calificar a esta operatoria como de paralela a la operación efectivamente autorizada y normalizada para la gestión de la red postal pública".

La CNC destaca el caso de algunas empresas "consolidadoras". Cita a Buenos Ayres Holding, Cora Duco SRL, Dyacom y Carlos Andrés Travattoni. También a Conducto SRL y TNT International Mail. Las cuatro primeras tenían un contrato tipo de comercialización, en tanto que las dos últimas operaban a través de cuentas corrientes. El informe se pregunta "si no existirían más de estas cuentas corrientes de esta peculiar naturaleza" que las detectadas.

Algunas de esas empresa, como Cora Duco, habrían usado el servicio sólo para canalizar su propia correspondencia. Otras, en cambio, registran como clientes a otros correos privados, actuando así como mayoristas.

Un dato curioso es que esas empresas tenían como clientes a organismos públicos (ver en esta página).

Al momento de analizar la operación, el informe señala:. No existe evidencia que en los contratos haya intervenido el área de Asesoramiento Jurídico del Correo.. Los contratos son firmados por funcionarios de la empresa estatal que invocan un poder que no es exhibido.. ¿"Quién se hace cargo del secreto postal y de la inviolabilidad de los envíos" si estos pasan de manos del remitente a la consolidadora y luego recién al Correo?, se cuestiona.

"Eran contratos legales, que fueron rescindidos la semana pasada", señalaron en una de las empresas a la que apuntó la CNC, que confirmó la operación pero pidió el off the record. El Correo dio de baja el sistema en un memorandum de Directorio fechado el 28 de octubre. Respondía así al informe de la CNC de una semana antes. Ese informe fue iniciado por una denuncia de los gremios postales. Queda por investigar, claro, quién autorizó esta operación. Y si los beneficiarios estuvieron sólo fuera del Correo.

60

Son los centavos que cuesta una carta normal. Las firmas investigadas pagaban 8.

$13

Era lo que el Correo le cobraba a las firmas la carta documento. Su precio es $42

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