Denuncian a 51 empresas por contaminar el Riachuelo

Las mayores infractoras, según la ACUMAR, son curtiembres, triperías, elaboradoras de grasa, mataderos, y fábricas de levadura y bebidas.
La Autoridad de Cuenta Matanza Riachuelo (ACUMAR) declaró "agente contaminantes" a un total de 51 industrias que arrojan sus residuos de manera ilegal a las aguas.

Las inspecciones se realizaron en cumplimiento de lo ordenado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación y las empresas que aportan a la contaminación del Riachuelo son, en su mayoría, curtiembres, elaboradoras de grasas, fabricas de levaduras y de bebidas, triperías, mataderos, elaboradoras de subproductos ganaderos y harinas de hueso, entre otros rubros.

El informe del relevamiento —al que Criticadigital tuyo acceso— fue presentado por la ACUMAR a la Defensoría del Pueblo de la Nación y especifica que dichas empresas están localizadas en los municipios de General Las Heras, Marcos Paz, Lanús, Esteban Echeverría, La Matanza, Avellaneda, Valentín Alsina, Cañuelas, Lomas de Zamora y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

También se consignan los contaminantes específicos que cada una de las mismas vierten a la Cuenca.

La Defensoría del Pueblo, juntamente con cinco ONGs, integra el Cuerpo Colegiado encargado de controlar la ejecución del Plan de Saneamiento de la Cuenca Matanza - Riachuelo. Esas 51 industrias reconocidas como "Agentes Contaminantes" son el resultado de las inspecciones efectuadas a 466 industrias entre el 27 de abril y el 16 de octubre de este año.

Ahora, las empresas deben presentar el correspondiente "Programa de Reconversión Industrial" (PRI), que analizado por la autoridad administrativa, podrá ser aprobado o rechazado.

En su sentencia, el máximo Tribunal de Justicia reconoció que la degradación ambiental del territorio de la Cuenca Matanza-Riachuelo es consecuencia, entre otros muchos factores, de un desarrollo industrial que no tomó en cuenta los impactos de esta actividad. De esta manera, ordenó a la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo cumplir con un programa obligatorio de control de la contaminación de origen industrial.

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