Denuncian desocupación, pobreza e indigencia en nuestra provincia.

La dirigente de bases del Partido Justicialista, Sonia Abarca, se presentó el miércoles pasado, en la sede del partido, con casi un centenar de jóvenes de toda la provincia, que están solicitando trabajo, generando un momento de tensión entre la gente que estaba en el interior del local partidario, pero sin generar ningún tipo de hecho violento, algo de lo que fue testigo este medio.
La finalidad de la presencia en el lugar, fue porque había reunión de dirigentes y pretendían entregar un petitorio "al gobernador, directamente, porque acá en el Consejo Provincial (del PJ), al igual que el Consejo Departamental se hacen, absolutamente, los sordos", pero no lo pudieron hacer, porque Alberto Rodríguez Saá, faltó a la cita.

"Hemos venido alrededor de cuatrocientas familias, de gente que están desocupadas y nos hemos movilizado de toda la provincia, porque no nos dan una solución. Este petitorio, es para el gobernador, para que dé trabajo. Acá hay muchos jóvenes, que los puede agarrar la calle, porque nadie les da solución", le dijo Abarca a Periodistas en la red, único medio presente en el lugar.

Consultada sobre si había gente que había sido dada de baja en el Plan de Inclusión Social (PIS), la militante peronista, negó que lo fueran, señalando que "estos chicos son desocupados, pero tenemos un caso, de una mamá que se tuvo que hacer operar, y el coordinador la echó (del PIS), y tiene cuatro hijos"..

Abarca aclaró que entre la gente que la acompañaba, "tenemos (gente) de Balde, Nogolí", al momento en que los presentes comenzaron a oficiar de ayuda memoria, agregando que había también gente de "Alto Pencoso, Las Salinas, Beazley, San Gerónimo, Zanjitas, Desaguadero, Chosme, Jarilla, El Volcán y Villa de la Quebrada".

A esta altura, comenzó a cargar su ‘cañón’ con munición gruesa, para disparar sobre todos los funcionarios del gobierno, al decir que "nosotros queremos hablar con ‘el Alberto’, porque ‘el Alberto’ es la solución para la gente pobre. Ningún funcionario se va a meter la mano al bolsillo, porque a un pibe le falte la leche. Hay muchos pibes que les falta la leche, que están enfermos. Hay muchos problemas".

Fue muy concreta para aclarar que "nosotros, el pueblo, no estamos en contra del Alberto, ni del Adolfo", pero la emprendió nuevamente contra los funcionarios, con quienes, dijo "estamos enojados, ofendidos y discriminados por todos los funcionarios que tiene este gobierno, que no dan soluciones" y comenzó con la lista que engrosaba el enojo, señalando a las "Cámaras de Diputados, de Senadores, Consejos Departamentales y Provincial (del PJ), ministros, jefes de Programas", preguntándose "¿Cómo puede ser que en San Luis, no haya un Ministerio de Acción Social? ¿Qué hablan de un Ministerio de Inclusión, si la gente está en la calle? ¿Cómo van a decirle a un chico que deje la escuela, porque su papá y su mamá tienen problemas económicos para darle de comer y mucho menos para estudiar? ¿Qué futuro tienen los pobres? ¿De qué me están hablando?".

Señalando a la sede del Partido Justicialista, la definió como que "la casa de los peronistas, es del pueblo de San Luis. Es de todos los que pusieron el voto, para que este gobierno estuviera hoy por hoy" y nos preguntó: "¿Vos ves algún vidrio roto?", a lo que le referimos que ‘no’, puesto que "estos mentirosos dijeron que éramos unos delincuentes que habíamos roto los vidrios y son mentiras", sostuvo.

Quienes acompañaban a Abarca, llevaban dos carpetas con tantos currículos que las desbordaban, para ser entregadas hoy en gobernación, porque "si las entregamos acá, pueden perderse", porque sostienen que él debe verificar "la situación de desocupación que hay en San Luis". Dentro de la larga lista, el gobernador "tiene que solucionar el tema laboral. Tiene que solucionar el tema de inclusión. Tiene que mejorar el tema de salud. Tiene que solucionar el tema de seguridad. Tiene que solucionar el tema de los niños que no comen, que están descalzos. El hambre de la gente", dijo, para aclarar que "no mientan".

Como una especie de arenga, mezclada con algo de amenaza, sostuvo que "yo soy muy peronista" "cuando el pueblo se une, el poder tiene que bajar", e hizo referencia a los dichos de Rodríguez Saá, cuando señaló que ‘funcionario que no sirve, se renuncia y se va, o sino lo echo’, a lo cual, enérgicamente apuntó "pero, échelos a todos, porque no sirven. Ponga a gente del pueblo, que va a estar con el Alberto".

Si bien alguna vez, el propio gobernador dijo que tenía en el gobierno más enemigos que afuera, Abarca lo afirmó al señalar que "los peores enemigos que tienen el Adolfo y el Alberto, son el mismo gobierno que tienen, los que están adentro, los que están robando; los que cobran siete, veinte o treinta mil pesos, mientras tenemos chicos que no tienen ni un tarro de leche, o un par de zapatillas. Es una vergüenza".

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