Denuncian a un boliviano por usurpar terrenos y comercializar en ellos

Una denuncia recae sobre un hombre de origen boliviano, de apellido Macario. El hombre habría usurpado terrenos y en ellos estaría alquilando los galpones construidos por su propia cuenta.
Caleta Olivia (Corresponsal).- Un hombre de origen boliviano, de alrededor de cuarenta años de edad, de apellido Macario, hace unos meses se encuentra levantando una vivienda en uno de los asentamientos ilegales del Barrio 17 de Octubre. En un principio, éste habría usurpado un gran perímetro de tierra y en él erigido un galpón precario, que se lo estaría alquilando a 300 pesos a una familia del interior del país. El hombre también tendría una casa adjudicada junto a su familia, por el IDUV, en el Barrio Rotary 23.

La familia denuncia reiteradas amenazas por parte de Macario, ya que tras no haberle pagado el alquiler de un mes, los quiso desalojar.

María, la mujer de la familia, asevera que no tienen adónde quedarse con sus hijos y piden ayuda a las autoridades de la provincia, ya que las locales hicieron caso omiso a su situación. "Mi marido se quedó sin trabajo en la pesquera y no le podíamos pagar el alquiler a Macario, él se puso nervioso, pensó que nos queríamos quedar con el terreno y comenzó con las amenazas. Nosotros le dijimos que íbamos a tratar de conseguirle la plata, igual nos amenaza todo el tiempo".

Vale destacar que el Barrio 17 de Octubre es uno de los que más asentamientos ilegales tienen en Caleta Olivia, las autoridades de la Municipalidad desalojaron reiteradas veces estos terrenos, pero luego quedó todo en manos de la Justicia. Mientras no se proceda por parte de esta, los terrenos continúan siendo usurpados, alquilados a terceros o vendidos ilegalmente.

Son reiteradas las denuncias por parte de vecinos del Barrio 17 de Octubre, ya que este tipo de recintos habitacionales generan delincuencia, robo de servicios y violencia entre vecinos.

Por otro lado, la mujer amenazada pide ayuda y un trabajo para su marido, ya que necesitan darles de comer a sus dos hijos. "Fuimos a Acción Social y nos dijeron que no podían hacer nada, porque no tenemos los cinco años de residencia, vinimos en busca de un futuro y aún no lo podemos encontrar, estamos muy mal, pero agradezco a una vecina que me ayuda con mis hijos, aún queda gente con un gran sentido de solidaridad".

Vale destacar que este tipo de situaciones son reiteradas en los asentamientos ilegales, ya que conviven personas con niveles socio económicos bajos, sin recursos y muchas de ellas son personas del interior del país o de origen boliviano, que arriban a la ciudad en busca de mejorar su situación personal y familiar.

Comentá la nota