Denuncian "anormalidades" en la Dirección del Agua.

Cuestionan la falta de organización y de delimitación de funciones en la reparticipación. También la inexistencia de jerarquías y de reconocimiento a las tareas específicas que realizan los empleados del área.
Falta de organización y de definición de funciones y responsabilidades concretas, inexistencia de jerarquías, carencia de elementos de seguridad e higiene, baja del convenio colectivo de trabajo y hasta versiones sobre una eventual disolución de la Dirección del Agua Potable son algunas de "las numerosas anormalidades" por las que la delegación local de la Federación Nacional de Trabajadores de Obras Sanitarias (Fentos) reclamó al secretario del Agua y el Ambiente, Oscar Doering, una urgente intervención y solución de los conflictos al interior de la reparticipación. Yolanda Mamaní, delegada del gremio en Catamarca, elevó una nota al máximo responsable del área para que tome medidas "urgentes" sobre los puntos que, remarcó, están generando zozobra y malestar entre los trabajadores sanitaristas.

La delegada de Fentos detalló, en una nota remitida a Doering, las anormalidades verificadas en los distintos sectores de la Dirección Provincial del Agua Potable, a cargo de Félix Mamaní.

Entre otras cosas, la sindicalista denuncia que "no se observa una organización definida de la actual Dirección del Agua Potable, lo que conlleva confusión y preocupación en el personal"; "no existen definición de funciones ni responsabilidades concretas y no hay correlato con la jerarquía y, por tanto, con lo salarial".

La preocupación del gremio es que los trabajadores dependientes de esta área están categorizados bajo el escalafón común de empleados públicos, no reciben remuneraciones acordes a las funciones específicas de la actividad, no cobran guardias rotativas ni perciben un adicional por tareas peligrosas pese a que muchos agentes manipulan productos químicos o deben meterse en cloacas, precisa Mamaní.

El gremio solicitó una audiencia con Doering y pidió que se vuelva a poner en vigencia el convenio colectivo de trabajo que rige para el sector y que, asegura, "se dejó de aplicar en forma unilateral".

Otro conflicto

La situación denunciada en la Dirección del Agua se suma a los sucesivos reclamos que realizaron los empleados de la Subsecretaría del Ambiente -otro organismo dependiente de la Secretaría que comanda Doering y que cuestionaban fundamentalmente la gestión de la ingeniera Nora Martínez.

La funcionaria cordobesa tropezó desde que asumió en el cargo con cuestionamientos de sus empleados, que hasta llegaron a denunciarla penalmente por discriminación laboral.

También se le cuestionó a Martínez la contratación de profesionales foráneos para la realización de tareas que siempre realizaron técnicos locales que trabajan desde hace años en su área, y la escasa delegación de tareas a personas que no son de círculo más cercano.

Aunque el malestar con la funcionaria era generalizado, Doering salió a respaldarla públicamente y el mismo Gobernador -que había prometido evaluar su situación- nunca tomó definiciones que cambiaran el estado de cosas. Habrá que ver cómo proceden ahora con las denuncias en la Dirección del Agua.

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