Denuncia con trasfondo político y farandulesco

Carlos Fernández Ghafari es un empresario del interior bonaerense que presentó, semanas atrás, una denuncia por estafas en la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional.
La causa, que lleva el número 3.600, apunta contra un dirigente político de Berazategui llamado Sebastián Infanzón, que sería sobrino de un ex intendente de esa localidad. “Al hacer la presentación nos encontramos con que este individuo ya tenía otras causas más en su contra, siendo la mayoría por estafa y una por robo, aunque para quienes no lo conocían, este individuo se presentaba como asesor del gobernador y presidente de una ganadera. A partir de la gestión judicial, se logró que todas las causas cursen en el Juzgado de Instrucción Nº 18 , sec. Nº 136 de Capital, ubicado en Talcahuano 550 6to piso”, afirmó Fernández.

El empresario afirmó que fue estafado por Infanzón en una suma de 450 mil pesos en un negocio de venta de combustible. Y aseguró, ante una consulta de Hoy, que el dirigente de Berazategui mantiene fuertes lazos con el gobierno provincial.

“Yo le pregunté al hermano de Scioli si lo conocía a Infanzón, y me dijo que sí. Luego cuando saltó la denuncia, mandaron a sacar todos los afiches en los que aparecía este sujeto con Scioli”, afirmó Fernández a Hoy.

Infanzón tuvo una fugaz fama en las revistas de la farándula ya que se lo vinculó sentimentalmente con la exuberante sexóloga Natacha Jaitt, conductora de Playboy TV.

Todo sigue igual

“Esta gestión es igual a la anterior”, comentaba a un periodista de Hoy un concejal de la oposición. “Todo es igual, el presupuesto es el mismo, los programas son los mismos, nada cambia”.

La conversación tuvo lugar en los pasillos del Concejo Deliberante. Las ventanas abiertas permitían observar el playón del Palacio Municipal. Allí quedaban los restos de lo que fue el aniversario de la Ciudad. Restos de pirotecnia, banderas y cientos de cajas de cartón aplicadas entre los brillosos autos de los concejales.

“Si algo faltaba a la gestión Bruera para ser una réplica exacta del alakismo era organizar un show de música y fuegos artificiales al mejor estilo de los años anteriores”, dijo el edil de tinte peronista.

Según algunos rumores que trascendieron la semana pasada, Pablo Bruera habría pagado 150.000 pesos a los músicos para el recital del 19 de noviembre. A esto hay que sumarle, los fuegos de artificio, la limpieza, el embanderado de la ciudad con telas verde y naranja (los colores del bruerismo) y demás gastos.

®

Estrategia mediática

Para la nueva conducción de la Departamental platense de la Policía la imagen que da la fuerza a la sociedad, a través de los medios, es un factor clave. Por eso, en las últimas semanas, en numerosas comisarías se proveyeron de cámaras fotográficas digitales que son utilizadas por los agentes en cada uno de los operativos exitosos. Esas fotos la propia policía se encarga de distribuirlas en los medios.

Más allá de las estrategias mediáticas, la inseguridad sigue estando al tope de la preocupación de la población. Y de eso parece haber tomado nota el gobernador Daniel Scioli que, con distintos matices, sigue insistiendo con su proyecto para bajar la edad de imputabilidad de menores de edad.

®

Quejas policiales

por la Davis

La final de la Copa Davis motivó un impresionante operativo de seguridad. Y no fueron pocos los agentes policiales que expresaron, por lo bajo, su malestar. Ocurre que numerosos agentes fueron desplazados desde sus lugares de origen para prestar servicios durante diez días en la ciudad de Mar del Plata. Y, aparentemente, el ministerio de Seguridad otorgó un viático que fue considerado muy austero: $ 95 por día para ambas comidas y alojamiento en una ciudad turística. “Seguramente no se compara con los que deben percibir o donde pueden alojarse los dirigentes, políticos y funcionarios afectados al mismo tema, pero lógicamente en otras condiciones y con otros intereses”, señalaron desde la Asociación Profesional de Policías de la provincia de Buenos Aires.

“Muchas veces hemos señalado que el servicio de 12 x 12, es decir doce horas de trabajo por doce franco, resulta sólo comparable con las peores condiciones de trabajo de las remotas épocas esclavistas que contradice las más elementales reglamentaciones laborales de nuestro país y sin embargo no es ni más ni menos lo que nuestros camaradas cumplieron en la perla del Atlántico, sin que a nadie le llame la atención”, agregaron.

Comentá la nota