Denuncia de dos síndicos contra Guillermo Moreno.

Denuncia de dos síndicos contra Guillermo Moreno.
Declararon ante la Justicia que el secretario de Comercio los amenazó en una reunión.
Dos funcionarios de la Sindicatura General de la Nación, Carlos Vidal y Alejandro Turri, que se desempeñaron como síndicos estatales en Papel Prensa, confirmaron ante la Justicia que el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, durante una reunión realizada en su despacho, informó del plan estatal para apropiarse de la empresa y los amenazó físicamente si revelaban lo conversado.

El lunes y martes último, Vidal y Turri contaron al juez Octavio Aráoz de Lamadrid, a cargo del Juzgado Federal N° 9, los detalles de una violenta reunión que protagonizó Moreno en septiembre último.

Según Vidal, Moreno los convocó, por medio de Beatriz Paglieri, a un encuentro que se hizo el 14 de ese mes para darles instrucciones, por pedido de la Presidenta. En rigor, el hecho había trascendido hace dos meses, porque uno de los consejeros estatales, Carlos Collaso, que se sintió amedrentado, denunció las irregularidades ante una escribanía y la Justicia. Pero ahora, Vidal y Turri ratificaron lo dicho por Collaso y dieron más detalles.

Apenas conocida la reunión, Papel Prensa promovió una querella penal contra Moreno y esta semana pidió la indagatoria del secretario de Comercio. Sin embargo, el juez no tendrá tiempo para ordenarla: para evitar ser destituido, ante el acoso del Consejo de la Magistratura, el martes dejará su cargo, al que ya renunció, y la Cámara Federal deberá nombrar a otro juez subrogante para que se haga cargo del tribunal y, también, de esa delicada causa.

"Fue una situación violenta y molesta. En 42 años de trabajo, fue la reunión más desagradable a la que me tocó concurrir", dijo Vidal, en relación con la conversación que protagonizó Moreno.

Papel Prensa, que abastece de materia prima a 170 periódicos argentinos, es una sociedad anónima de la que son accionistas el Grupo Clarín (49%), LA NACION (22,49%) y el Estado (27,46%), y cotiza en Bolsa. Los directores y síndicos estatales siempre avalaron todos sus actos, y los balances de la empresa son presentados ante la Comisión Nacional de Valores (CNV).

La empresa no fue cuestionada siquiera por la administración kirchnerista, hasta que, a mediados de año, todo cambió. Entonces, comenzó a ser explícita la política oficial de atacar a los medios y, en particular, al Grupo Clarín.

Moreno, en dicha reunión, informó sobre su plan de intervenir la papelera y en octubre el Congreso sancionó la controvertida ley de medios, que ya fue cuestionada por tres medidas cautelares dispuestas por distintos jueces federales.

A partir de ese momento, hubo una sucesión de presiones. En efecto, dos directores estatales en la firma, Carlos María Mazzón, que había intentado hacer reflexionar a Moreno, y Juan Drucker, renunciaron; la Sigen removió a Vidal y Turris como síndicos en la empresa por "razones operativas"; Paglieri fue nombrada directora por el Estado y la Sigen intenta controlar a Papel Prensa como si fuera una empresa pública, cuando es sociedad privada sujeta a controles distintos.

Además, por influencia de Moreno y del ministro de Economía, Amado Boudou, fueron removidos los directores de la Sigen y de la CNV, y asumieron esos cargos, respectivamente, Daniel Reposo y Alejandro Vinoli; el juez Aráoz de Lamadrid pasó a estar en la mira del Consejo de la Magistratura y Moreno intentó que la Bolsa presionara a Papel Prensa, pero no tuvo éxito.

La reunión

Vidal y Turri debían declarar el viernes 18. Pero la Sigen presentó una nota, en la que decía que estaban "enfermos". Sin embargo, ambos funcionarios se presentaron el lunes y el martes últimos. Afirmaron que la convocatoria de Moreno les había llamado la atención, porque el funcionario no tenía competencia en la empresa. Por eso, no quisieron ir solos a ese encuentro y se hicieron acompañar por un superior de la Sigen.

Allí, Moreno mostró un organigrama del Grupo Clarín, al que acusó de tener una posición dominante -acusación que reitera con frecuencia el matrimonio Kirchner- y dijo que la llave para que actuara el Estado sobre la empresa era la Comisión Fiscalizadora, donde el Estado tiene dos de los tres directores. Moreno no escuchó los argumentos en contrario que le dieron Collaso y Vidal.

Ambos escucharon las amenazas físicas que profirió Moreno y que habían sido reveladas por Collaso. Aunque no se sintieron personalmente amenazados, Vidal afirmó haber sentido preocupación por su esposa y sus hijos. Y Turri afirmó que salió de la reunión "molesto e incómodo". Por las dudas, protocolizaron ante escribano público todos los pedidos que Moreno hizo.

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