La SIP denuncia que hay un plan continental para controlar a los medios

Debate. Los representantes de los medios de comunicación, en su mayoría escritos, de toda América deliberan en el hotel Hilton de la Capital Federal. Hay una profunda preocupación por la relación con los gobiernos.
En un escenario

El presidente de la SIP dialogó con EL LIBERAL.

cruzado por una tensión que se puede percibir en cada diálogo con los representantes de diferentes medios de comunicación de América latina, reunidos en la 65ª Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en la que participa EL LIBERAL, el debate se centra en el progresivo avance de los gobiernos y, en especial el de la Argentina, sobre la libertad de expresión y el control de los medios de prensa.

Justo en el día del inicio de las deliberaciones que tienen sede en el hotel Hilton de Buenos Aires, el Gobierno nacional anunció la realización de una contracumbre para mitigar el efecto de las conclusiones de la SIP que se darán a conocer el próximo lunes, pero que desde ya se anticipa que tendrá fuertes críticas y cuestionamientos.

Enrique Santos Calderón es el presidente de la SIP y propietario del periódico El Tiempo, de Bogotá, Colombia. En diálogo con EL LIBERAL interpretó que la situación que ocurre en la Argentina "es un calco" de lo que está sucediendo en Venezuela.

¿Cuáles son las expectativas de esta reunión y cómo ve la situación de la libertad de prensa en el país?

Esta asamblea se reúne en circunstancias y en condiciones especiales y difíciles para la prensa en varios países del continente. La libertad de prensa está bajo acoso en varios países del hemisferio como Nicaragua, Venezuela, Ecuador, Bolivia, en la Argentina ha surgido una situación preocupante a partir de la aprobación de la ley de prensa que ha sido cuestionada por casi todos los medios de comunicación en la medida que busca acrecentar los controles estatales sobre los medios. El día de nuestra llegada nos encontramos con hechos como el bloqueo de camioneros a la salida de la prensa de diarios como La Nación, Clarín, la revista Noticias que nos parece un síntoma muy preocupante en la medida que esos hechos afectan la libre circulación de la prensa. Tenemos entendido que son acciones llevadas adelante por sindicatos muy próximos al Gobierno. Hoy, la Presidenta hizo críticas muy fuertes a la prensa y todo esto conforma una atmósfera muy preocupante de tensiones entre Gobierno y prensa que no auguran buenas noticias para la libertad de expresión. Nosotros vamos a debatir todos estos temas y vamos a tratar con especial cuidado al caso argentino que estamos mirando con preocupación.

¿Hay situaciones similares en todo el continente o el caso argentino es más preocupante?

-Hay una especie de proyecto a nivel continental en el que participan varios gobiernos como los mencionados, que se identifican en su propósito de crear una especie de plataforma, de arquitectura legal que busca bajo el pretexto de ordenar los espectros electromagnéticos y de darles garantías a los ciudadanos de abrir espacios de pluralidad, cuando en realidad lo que están buscando en el fondo es crear los mecanismos judiciales y administrativos y legales para tener mayor control sobre la prensa. No es coincidencia que proyectos similares inspirados en los mismos principios se estén llevando a cabo en Venezuela, donde realmente la situación es muy preocupante, donde ha habido clausura de emisoras, donde ha habido un hostigamiento permanente a canales de TV como Globovision; en Ecuador donde están a punto de aprobar leyes de prensa sumamente drásticas y lo que está sucediendo en la Argentina, de alguna manera, se enmarca en todo este proyecto a nivel continental inspirado en gran parte por el gobierno de Chávez en Venezuela.

¿La Argentina va siguiendo ese sendero?

-Es que hay cosas muy simultáneas. Por un lado hay una hostilidad y una agresión verbal permanente por parte de los jefes de Estado. Lo vemos en Bolivia, en Venezuela, en Ecuador y en la Argentina. Atacan el mayor capital que tiene la prensa que es su credibilidad, al mismo tiempo desarrollan los medios estatales de comunicación y, también al mismo tiempo implementan medidas que afectan a los medios privados, entonces es toda una ofensiva en muchos frentes que parece inspirada por los mismos principios. En la Argentina, el hecho que se esté montando un encuentro paralelo al de la SIP, que llegue al país el presidente de Telesur, que se dijo también que venía el propio Chávez, eso lo que hace es comprobar esta identidad de propósitos que hay en estos gobiernos en relación con los medios de información y la libertad de prensa.

El horizonte no se ve muy prometedor.

-No, los medios están bajo un acoso estatal, sometidos a un descrédito verbal, a actitudes muy hostiles de parte de los gobiernos que están complementando con medidas legales, a través de los Congresos controlados por los gobiernos, a través de medidas judiciales, a través de la misma tribuna pública descalificando a los medios, eso crea efectos intimidatorios porque cuando se está sometido sistemáticamente a la descalificación y a la hostilidad por parte de los jefes de Estado, eso en muchos medios conduce a la intimidación o a la autocensura.

¿Qué opinión le merece la declaración de la presidenta Kirchner hacia los medios?

-Pues me parece muy sintomático esta actitud de hostilidad, precisamente el día en que se produce el bloqueo a la distribución de los periódicos, aunque el Gobierno ha dicho que no tiene nada que ver con eso, pues las afinidades entre el sindicato -que realizó el bloqueo- y el Gobierno son evidentes y ese mismo día sale la Presidenta con esas declaraciones, pues creo que eso habla por sí mismo.

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