El PP denuncia que es perseguido por el gobierno

Un funcionario dijo que "sólo en las dictaduras" se acosa a la oposición con policías y fiscales
MADRID.- La escalada de acusaciones mutuas entre el oficialismo y la oposición parece no encontrar límites, ni siquiera en la tradicional calma que suele adueñarse de España en las vacaciones de agosto.

Tras un martes de furia en el que un vocero del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) acusó a la conducción del Partido Popular (PP) de caer en la "altanería, gallardía y prepotencia" en el trato con sus adversarios, un representante de la principal fuerza de la oposición contraatacó al gobierno del presidente José Luis Rodríguez Zapatero al compararlo con una "dictadura".

El duro calificativo fue utilizado por el vicesecretario general de Política Autonómica y Local del PP, Javier Arenas, quien además responsabilizó directamente al mandatario español de generar un clima "irrespirable", cuya estrategia consiste en "perseguir" en forma constante a la oposición.

"En los últimos tiempos se ha creado un clima político irrespirable que nada tiene que ver con el espíritu de la transición política y que nunca, nunca se había producido, ni en los gobiernos de [Adolfo] Suárez, [Leopoldo] Calvo Sotelo, Felipe González o [José María] Aznar", afirmó.

Luego de colocar el sentido de la tolerancia de Zapatero en clara desventaja respecto de sus predecesores, Arenas aseguró que "solamente en las dictaduras, en los regímenes no democráticos" se "persigue a la oposición con policías y fiscales".

El PP insiste en que el gobierno socialista lo persigue desde el comienzo del "caso Gürtel", que investiga presuntos hechos de corrupción a cargo de legisladores y ex funcionarios del PP.

No obstante, la denuncia de Arenas podría exceder el agitado intercambio local de acusaciones para transcender las fronteras de España. Según lo confirmó el mismo representante del partido, el PP estudia elevar su queja a "las instituciones de la Unión Europea", donde buscaría auxilio para frenar el supuesto acoso del gobierno socialista.

"Toda la documentación e información de las que disponemos se está analizando para presentar esas denuncias", dijo Arenas, al tiempo que subrayó que el objetivo de su partido político es "conseguir un trato judicial y policial igual para todos".

Respaldo público

Las declaraciones de Arenas se conocieron después de que Mariano Rajoy, líder del PP, respaldara públicamente las acusaciones de la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, acerca de supuestas escuchas telefónicas ilegales realizadas por el gobierno a miembros del partido opositor que "no están siendo investigados" por corrupción.

Por esta razón, ayer no sorprendió que las críticas del PSOE, que cerró filas contra el PP, fueran dirigidas a Cospedal más que a Arenas. Curiosamente, el socialismo usó la misma arma para descalificar al adversario: la transgresión de las normas de convivencia en pleno Estado de Derecho.

En este sentido, el diputado nacional por el oficialismo Jesús Alique dijo ayer en Toledo que los dichos de Cospedal contra el gobierno, los jueces, la policía y los fiscales "parecen más propios de un partido antisistema que de uno democrático que ha gobernado el país y aspira a volver a gobernarlo".

Para el legislador, los dirigentes del PP cerraron filas y se "han colocado en las barricadas para ocultar la corrupción en su partido, intimidar a quienes investigan estos casos y crispar la vida política". Y luego sugirió que "la señora Cospedal" debería "abandonar la vida política" por acusar, según Alique, sin pruebas al gobierno socialista.

En el mismo tono, el ministro de Fomento, José Blanco, le recomendó ayer a Rajoy que no tratara de "desviar sus problemas acusando sin pruebas a los demás" y le exigió que no pusiera "en cuestionamiento el Estado de Derecho".

Además, el enfrentamiento entre los dos principales partidos políticos tuvo otras consecuencias, como la llamativa necesidad del gobierno vasco, integrado por una coalición de socialistas y "populares", de aclarar ayer que el profundo enfrentamiento que ambas fuerzas mantienen a nivel nacional "no afecta" la unidad de esta particular alianza regional.

Un fotógrafo español, herido en Afganistán

* KABUL (AFP).- Un fotógrafo español y un camarógrafo indonesio de la agencia Associated Press (AP) sufrieron anteayer heridas graves en un ataque con bomba en el sur de Afganistán. El fotógrafo Emilio Morenatti, de 40 años, y el camarógrafo Andi Jatmiko, de 44, viajaban en un vehículo militar de la OTAN que fue alcanzado por una bomba de fabricación casera colocada al costado de una ruta en Kandahar. Morenatti resultó gravemente herido en una pierna y fue necesario amputarle un pie; Jatmiko presentó heridas en las piernas, aunque más leves que las de su compañero, y tiene dos costillas rotas.

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