UTA denuncia menos colectivos en la calle.

Patrones y empleados del transporte irán mañana a las 8 a Trabajo para iniciar una conciliación obligatoria. Los choferes buscan que se les paguen viáticos y feriados.
La relación entre los empresarios del transporte y los representantes de la Unión Tranviaria Automotor (UTA) comienza a tensarse cada vez más a partir de la situación de crisis económica que vive la provincia y la negativa del Concejo de avalar un aumento en la tarifa.

Ayer, el secretario general de UTA, Rubén Suárez, denunció que hubo suspensiones de choferes, lo que generó en el sistema de colectivos menos unidades en la calle y mayor tiempo de espera para los usuarios.

En tanto, confirmó que mañana a las 8 se reunirán con la patronal en el ámbito de la Subsecretaria de Trabajo para tratar de destrabar la situación.

“Si el miércoles no hay definiciones sobre el pago de los viáticos de preposterior y los feriados nacionales, tendremos que ir a un paro”, expresó Suárez.

El gremialista aprovechó la situación para dejar en claro que actualmente el sistema se halla resentido ante la disminución de trabajadores del volante.

“Tenemos más de una decena de compañeros suspendidos, lo que hace que el sistema se resienta. Las frecuencias se retrasan y esto genera la posibilidad de nuevas suspensiones. A esto se suma que hoy (por ayer) es 9 de marzo y aún ninguna empresa ha abonado los haberes de febrero. Esto genera un gran malestar”, señaló Suárez.

El conflicto que se vine puertas adentro del transporte se siente en las calles. Líneas que tenían un frecuencia normal, como la 105, comienzan a manifestar retrasos.

Según Suárez, esto se debe a que continúa el servicio de verano, en el cual se reduce la intensidad del recorrido por el parate escolar y las vacaciones.

“No han restituido el servicio tal cual estaba en diciembre. Esto tiene que ver con la suspensión de choferes por retrasos en la frecuencia”, indicó.

Tiempo atrás, cuando se envió un nuevo pedido de incremento en el boleto de colectivos al Concejo en noviembre, el representante legal, Ricardo Harvey, indicó que la crisis que se instalaba en el país y en la provincia estaba golpeando fuertemente al sector empresario.

Así dejó en claro que si no se subía la tarifa, los problemas con los empleados iban a comenzar a sentirse. En ese momento no descartaba que se tenga que mermar el número de unidades para que la rentabilidad del negocio no se desbande.

La negativa del Concejo de avalar una suba del transporte este año persiste y los problemas entre las empresas de transporte y sus trabajadores también se hace notar.

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