El dengue vuelve a ser una amenaza en el límite oeste de Rosario

Los agentes sanitarios insistieron en que hay que evitar la reproducción del mosquito. Pidieron vaciar recipientes que acumulen agua como cubiertas viejas, baldes, tachos y piletas de lona.

Si bien hasta el momento no se confirmaron casos de personas que lo contrajeron y la situación parece estar controlada, el dengue vuelve a instalarse como una amenaza en los límites de Rosario. Sobre todo después de conocerse resultados de estudios de muestras obtenidas en viviendas de la zona oeste, donde se detectó un número alarmante de larvas del mosquito Aedes aegypti, transmisor de la enfermedad. Con esta información, y a modo preventivo ante un rebrote, ayer comenzaron operativos de concientización sanitaria en 82 manzanas del barrio Cabín 9 de Pérez, y en el rosarino barrio Godoy.

   Mediante estudios realizados entre el 21 y 22 de diciembre, las áreas de Epidemiología de la Municipalidad y de Zoonosis del Ministerio de Salud de la provincia concluyeron que el índice larvario del Aedes aegypti a partir de muestras levantadas en varios domicilios fue superior a lo normal, y puso a los sistemas en alerta sanitaria.

   Para las autoridades, es una zona sensible ya que el primer caso de dengue durante 2009 se detectó en una vivienda de ese sector.

Zona complicada. "A través de una serie de variables (en base a cacharros y viviendas) se arroja un resultado. Estos son calificados como óptimo, intermedio, alerta y alarma. En Rosario, los niveles fueron buenos, pero en Pérez el rango fue de alarma", confirmó La Capital el secretario de Salud de Rosario, Lelio Mangiaterra.

   En base a esas estadísticas, el municipio lanzó ayer una campaña de concientización con operativos casa por casa que abarcó unas 30 cuadras de las 80 previstas en Cabín 9 y una buena parte del barrio Godoy, separados por el límite distrital que marca la avenida Las Palmeras. El trabajo seguirá hoy y mañana.

Casa por casa. Se distribuyó material informativo casa por casa y se recordaron las instrucciones para descacharrar (eliminar recipientes con agua). "En algunas viviendas la gente reclama por el corte de yuyos o la acumulación de agua servida en las cunetas", describió una colaboradora.

   En El Gorrión al 700, Delfa Cáceres recibió a los agentes sanitarios, pero también se quejó: "Yo tengo un tanque donde acumulo el agua de la bomba y lo limpio siempre, pero deberían cortar los pastizales", remarcó.

   Lo cierto es que en esa zona del Gran Rosario hay lotes espaciosos que albergan casas de material junto a precarias viviendas, de chapa o cartón. Unas 15 mil personas carecen de agua potable y cloacas, pero es llamativa la cantidad de piletas de lona en los patios para refrescarse del calor (ver aparte).

A no relajarse. Sin dramatismo, Mangiaterra fue tajante: "Vamos a tener dengue, pero seguiremos dando batalla. De todas maneras, la gente se tiene que sumar, es ella la que tiene que agarrar la manija".

   El funcionario analizó así que, más allá de la tarea de los organismos oficiales, se apunta principalmente a las acciones domésticas para dar batalla al mosquito y evitar el rebrote.

   "Vamos a seguir con el trabajo de difusión y prevención para disminuir riesgos, pero la gente debe tomar conciencia de que sin mosquito no hay dengue. Y eso se hace en la casa, descacharrando, eliminando cualquier reservorio con agua. Hay que recordar que es un insecto domiciliario, que a lo sumo puede volar 300 metros", indicó Mangiaterra.

   Para evitar la reproducción del mosquito es necesario eliminar los criaderos: vaciar recipientes que acumulen agua como cubiertas viejas, baldes, tachos, barriles, canaletas para agua de lluvia, piletas de lona y bebederos de animales, entre otros. l

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