Dengue: no se volvería a tratar la emergencia

Pese a las críticas, el oficialismo no quiere que haya un nuevo debate
Apenas horas después del escándalo político que provocó la negativa de la Casa Rosada a que el Senado aprobara un proyecto que declaraba la alerta epidemiológica nacional por el avance del dengue, el kirchnerismo analiza la posibilidad de postergar sin fecha el tratamiento de esa iniciativa.

"Creo que no hay una emergencia nacional cuando la ministra [de Salud, Graciela Ocaña] está recorriendo el país y funcionan todos los instrumentos de control. No sé si hay necesidad de una ley", afirmó ayer el jefe del bloque de senadores oficialistas, Miguel Pichetto (Río Negro), en diálogo con LA NACION.

Sin embargo, el dengue sigue extendiéndose en amplias regiones del país. Ayer, sin ir más lejos, la provincia de Buenos Aires confirmó otro caso autóctono, con lo que ya son seis en la zona metropolitana.

Las cifras oficiales indicaban hasta anoche la existencia de 14.180 personas infectadas en todo el territorio nacional. Entre ellas, cuatro víctimas fatales.

Tras el fracaso de la sesión del Senado por orden presidencial, las críticas de la oposición llovieron sobre el PJ. "Es una irresponsabilidad no tratar este tema por una contraorden de alguien, llamado Néstor [Kirchner], que estaba mirando la televisión en su casa", se quejó el senador Gerardo Morales (UCR-Jujuy).

Otro radical, el jefe de la bancada en la Cámara alta, Ernesto Sanz (Mendoza), fue más duro y relacionó lo ocurrido anteanoche con la política del gobierno nacional de manipular la realidad. "El síndrome del Indec se metió en la salud", sentenció.

En el mismo sentido se expresó la peronista disidente Sonia Escudero (Salta): "Es una parte de esta estrategia de no mostrar lo que no gusta: no hablo del dengue y no declaro la emergencia, aunque el brote se extienda, y escondo la pobreza manipulando las estadísticas del Indec".

En el oficialismo, en tanto, imperó el silencio, pero pudo saberse que hay un fuerte malestar entre los miembros de la bancada, que no termina de entender la decisión de Cristina Kirchner. Tanto que, anteanoche, Pichetto tuvo que dar explicaciones a varios colegas suyos en una acotada reunión de bloque.

Ayer, asimismo, sólo el jefe de la bancada kirchnerista se animó a hablar. "La alerta epidemiológica nacional impacta sobre los productos, sobre el comercio y sobre el turismo", explicó. En ese sentido, recordó que la localidad de El Bolsón vivió algo similar con el hantavirus: "La ciudad estuvo seis o siete años liquidada".

Según Pichetto, casi todo el proyecto es cuestionable. "Al sur del paralelo 36, no hay dengue ni va a haber nunca. Los países no hacen acto de autodestrucción, y poner hoy en emergencia a todo el país es establecer una cuestión dramática que no se condice con la realidad", agregó.

El llamado

El jefe de los senadores oficialistas insistió en que fue él quién llamó a la Presidenta para plantearle todas estas dudas y que, a partir de ese hecho, se decidió postergar el tratamiento de la iniciativa.

Sin embargo, en la oposición no creen en ello. "Obviamente, hubo una llamada telefónica para que el tema no avanzara", denunció Escudero.

El proyecto cuyo tratamiento el kirchnerismo ahora pretende postergar para siempre declara la alerta epidemiológico nacional y crea el Instituto Nacional de Medicina Tropical, que debería radicarse en alguna de las provincias del Norte.

También declara la emergencia sanitaria nacional, pero en otro artículo se deja en manos del Poder Ejecutivo la focalización en departamentos provinciales o regiones de ese estado de excepcionalidad.

La parte más sustantiva del proyecto se encuentra en la instrumentación del plan de control del dengue elaborado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que establece los mecanismos de prevención y programas de combate.

También contiene un capítulo sobre la necesidad de solventar financieramente esos programas y los que está llevando adelante el Ministerio de Salud en ese sentido. Estipula que el jefe de Gabinete debe disponer la reasignación de partidas necesarias para atender la situación generada por la epidemia.

Pero no sólo la dirigencia política estalló en críticas. Ayer, diversos especialistas hicieron conocer su opinión al respecto, entre ellos el sanitarista el Hugo Pizzi. "Esto es desconocer al enemigo y nos va a traer muchos problemas. La epidemia está instalada y llegó para quedarse. Pero la gente no está concientizada."

"Es necesario responder a la emergencia sin manipulación política. Declararla permite disponer de partidas especiales. Lo que quiere hacer el Gobierno es tapar la punta del iceberg: el mapa sanitario argentino", dijo el sanitarista Ernesto Trivisono.

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