Dengue: en el Senado, Ocaña insistió en que "no se ocultarán cifras"

Dengue: en el Senado, Ocaña insistió en que "no se ocultarán cifras"
La ministra de Salud, Graciela Ocaña, admitió que la situación en materia de dengue "es grave, más que en los brotes anteriores", y que se trata de un problema "que no vino para irse pronto", en tanto aclaró que "no hay una epidemia nacional".
Ocaña dijo que si bien "hay varias provincias involucradas" en este tema, "no hay una epidemia nacional", y que en varios distritos los casos detectados "son importados", o sea personas que contrajeron la enfermedad en otra región.

La ministra se expresó de este modo al hablar ante la Comisión de Salud del Senado, donde brindó un amplio informe sobre las medidas que viene tomando el Gobierno nacional para enfrentar lo que definió como "un brote epidémico".

Ocaña dio fe de los datos que proporcionó, y aseguró que desde su gestión "no se ocultarán datos".

"Así lo demuestra mi historia política, es un compromiso de vida", subrayó.

Los senadores de la oposición no plantearon mayores críticas a la acción desarrollada hasta ahora por el Estado, si bien el radical Gerardo Morales le preguntó que pensaba sobre un proyecto impulsado por varios bloques para declarar la emergencia sanitaria nacional.

Ocaña no se pronunció directamente, al señalar que ese es un tema que resolver los legisladores, pero hizo una especie de guiño al recordar que el Gobierno nacional ya declaró el alerta epidemiológico por este tema, y que varias provincias ya declararon la emergencia en sus respectivos distritos.

Sobre el dengue, Ocaña remarcó que "es uno de los problemas mayores de salud pública" en todo el mundo, donde en total se registran 100 millones de casos.

Indicó que en la Argentina los brotes aparecieron en 1997, y que el año pasado hubo 3.452 casos confirmados, de los cuales el 84 por ciento fueron autóctonos, y el 16 por ciento importados.

Advirtió que la lucha contra el dengue "no es tema de un área, es competencia de todos", y dijo que es necesario que los ciudadanos "tomen conciencia" de las medidas que hay que tomar para controlar este mal.

Hizo hincapié en que "no existe vacuna contra el dengue", por lo que son muy importantes las tareas de prevención para evitar la propagación de los mosquitos.

Explicó que se trata de "una enfermedad que aparecía erradicada en los años '70 pero que reapareció en 1995", y lo atribuyó "al calentamiento global" y al empeoramiento de la situación socioeconómica en el continente.

Ocaña puntualizó que en la Argentina hay 23 localidades de "muy alto riesgo" en materia de difusión de dengue, y otras 54 de "alto riesgo".

Al respecto, agregó que en 23 países del continente "hay más de 900 mil casos", de los cuales 19 mil son de dengue hemorrágico, el más grave.

La ministra dijo que "es una cuestión semántica" el debate sobre si se trata de una epidemia o un brote, y pidió dejarlo "para los epistemólogos", e intentó saldar el tema calificándolo como "brote epidémico".

Ocaña admitió que "la situación es grave, más que en los brotes anteriores", y que si bien "no se puede decir que es un problema que llegó para quedarse, no vino para irse pronto".

"Este es un tema que no se va a superar este año", advirtió la ministra, al remarcar la necesidad de que hay un fuerte compromiso de toda la ciudadanía para enfrentar esta situación.

Ocaña explicó que "el dengue se elimina cuando se elimina el mosquito. Hay que terminar con los criaderos de mosquitos que cada uno tenemos en el fondo de nuestra casa, tiene que ser un trabajo colectivo de todos", al hablar ante la Comisión de Salud del Senado.

A la reunión de la comisión asistieron varios funcionarios nacionales del área de Salud, así como los ministros de esa área de Jujuy y Tucumán.

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