Dengue político III.

Si se cuenta desde el momento en que el Ministerio de Salud detectó los primeros casos de personas afectadas por dengue, pasaron dos meses; si computa desde que una radio chacarera informó sobre un extraño virus que afectaba a los vecinos del barrio "Eva Perón", pasó un mes y medio; es el tiempo que demoró Eduardo Brizuela del Moral en reunirse con funcionarios de su gabinete para exhortarlos a que unifiquen los criterios y las acciones desplegadas para combatir el avance del virus. Increíble.

En mucha militancia oficialista, sobre todo política y mediática, no gusta cuando en Catamarcactual criticamos la marginalidad que tienen los problemas que sufren los catamarqueños en la agenda del Gobierno provincial, o cuando criticamos la versión oficialista que difunden muchos altavoces bien pagados de que todos los males que sufren nuestros comprovincianos son consecuencia de catástrofes de orden metereológico y nunca responsabilidad directa de las torpezas y la ineptitud de los funcionarios, pero esta reunión que encabezó ayer Eduardo Brizuela del Moral para ocuparse recién ahora de la epidemia del dengue nos exime de mayores comentarios.

Allí, se resolvieron medidas que, se suponen, debieron haberse implementado varias semanas atrás para combatir el virus, cuando hubieran resultado mucho mas efectivas que ahora, por ejemplo: que la ciudad Capital quedará dividida en partes para "trabajarlas" mejor; que empleados públicos de diferentes áreas se encargarán de visitar casa por casa para informar acerca de las tareas de limpieza que se deben realizar para impedir la proliferación del mosquito; que los empleados fueran acompañados por efectivos de la Policía, para que, de ser necesario, se allanarán viviendas en las que se sospeche que pudieran proliferar mosquitos, o la fumigación intensiva en las diferentes "partes" en que se dividió la ciudad.

Si, son importantes las medidas resueltas, pero nosotros creemos que de haberlas dispuesto muchos días antes, antes incluso de la elección del 8 de marzo, el numero de infectados no hubiera llegado a los 6 mil; que se perdone nuestra insistencia en remarcar las (i) responsabilidades en el tratamiento de esta epidemia, es que de haberlas atendido a esas responsabilidades, talvez, no hubiera muerto ninguna persona.

Comentá la nota