"El dengue está golpeando a la puerta"

Lo aseguró el infectólogo pediatra José Alberto Patrignani quien afirmó que "la erradicación depende de una participación activa de la comunidad, de los organismos de salud y de la continuidad en el tiempo. No se trata de alertar, sino de que se tome conciencia como comunidad que el dengue es un peligro cierto"
El "explosivo" brote de dengue en el norte de nuestro país puso en alerta a todo el sistema sanitario, ante una enfermedad para la que no hay vacuna y la única forma de evitarla es erradicando al mosquito transmisor: el aedes aegypti.

San Francisco no tiene dengue, pero si la presencia del mosquito en un porcentaje de riesgo que supera el 30 por ciento. El aedes aegypti se convierte entonces en el "enemigo número uno".

En diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO, el doctor Patrignani remarcó que "lo más importante de la profilaxis es el combate de los criaderos domésticos y la participación de la comunidad y del ciudadano en particular, es fundamental".

Recordó que "para luchar contra esta enfermedad hay que conocer verdaderamente a los vectores de la transmisión. Es importante conocer muy bien el ciclo biológico del vector para poder combatirlo, porque es la única forma que tenemos y después la participación de la comunidad y de cada ciudadano".

Patrignani advirtió que "el dengue está golpeando a la puerta y cuando menos esperemos estará entre nosotros. Esto no significa alarmar, porque no tenemos alarma, no hay dengue en San Francisco, pero si tenemos el mosquito y tenemos gente que viaja al norte o viene desde el norte. Hay camiones que van y vienen al norte y pueden ser via de contagio".

Destacó que "las medidas que está tomando salud pública, es lo que debe hacerse, el estudio de la cantidad de mosquitos, la fumigación y la descacharrización, la eliminación de elementos que puedan favorecer la reproducción del mosquito. Córdoba ha tomado prevenciones excelentes que comenzaron en enero cuando aparecieron casos importados".

"Inclusive en otros países se han puesto multas al ciudadano que no contribuye a la eliminación del mosquito para controlar la enfermedad", dijo.

Advirtió que "nosotros en San Francisco tenemos un índice alto, más del 30% por ciento según la información del trabajo que se hizo desde Salud Pública y que es una medida excelente porque primero es importante saber cuántos mosquitos tenemos".

"El índice es altísimo porque no debe ser más del 1% de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud. Si nosotros bajamos el índice nuestros a esos niveles es casi seguro que no vamos a tener dengue", dijo.

Y aseguró que "ese índice hay que bajarlo, el mosquito está sin dengue pero puede llegar a tenerlo, entonces hay que bajar la cantidad de mosquitos".

Conviviendo con

el enemigo

Conocer el ciclo biológico del mosquito, eliminar las posibilidades de que se reproduzca son las precauciones más importante.

El infectólogo Patrignani brindó detalles sobre este insecto y la enfermedad afirmando que "la transmisión más importante de hombre a hombre ocurre a través de la picadura del aedes aegypti hembra. Este mosquito vive en las proximidades del hombre e incluso en los grandes aglomerados urbanos".

"La hembra deposita sus huevos en las superficie interna de los recipientes por encima de la superficie del agua. En esta situación los huevos son muy resistentes a la desecación y pueden permanecer así hasta un año aproximadamente", informó.

Agregó que "cuando vienen las lluvias y el nivel del agua alcanza los huevos, eclosionan en 30 minutos dependiendo de la temperatura y el alimento orgánico existente en el lugar. Las larvas se transforman en mosquito adulto entre diez y doce días, la sobrevida alcanza un máximo de dos meses en condiciones naturales y las hembras tienen una mayor tasa de sobrevivencia. La dispersión de la hembra alcanza entre los 30 y 50 metros lo que significa que el mosquito vive generalmente donde nace".

Continuó explicando que "una vez que el mosquito se alimenta con sangre contaminada por el virus, éste se replica en el organismo del mismo insecto sin causarle daño y después de diez o doce días el virus se encuentra en la saliva, permitiendo la circulación hacia otra persona cuando el mosquito se alimente de la sangre".

Patrignani advirtió que "los mosquitos permanecen infectados por el virus durante toda su vida y por sus características, el aedes aegypti tiene una tendencia a picar a varias personas a lo largo del día lo que facilita la diseminación vial de una comunidad y la generación de epidemia, algunas de gran extensión".

"La mayor actividad de estos insectos ocurre en la mañana y al final de la tarde teniendo preferencia por picar los miembros inferiores, en especial el pie, sin que la picada se note en el momento en que el mosquito se alimenta de sangre", dijo.

Y advirtió que "la dispersión a través de los medios de transporte como los carros, autos, colectivos y los aviones es uno de los más importantes factores de diseminación del dengue".

La descacharrización

es fundamental

Patrignani recordó que "en Cuba, en el año 1981 hubo una epidemia de dengue hemorrágico en la que hubo casi diez mil casos graves, 158 muertos y durante los tres meses de epidemia más de 116 mil personas fueron hospitalizadas. Ante esta situación tomaron las mismas medidas que en Singapur que fue la descacharrización".

Comentó que "se hizo casa por casa, juntaron 15 mil personas, entre estudiantes y trabajadores sanitarios y eliminaron los cacharros. La fumigación sola sirve para el mosquito adulto, pero si no se elimina la larva, a las dos semanas está todo como antes".

Destacó Patrignani que "ésto es lo que comenzó a hacer muy inteligentemente el ministro de Salud de la provincia de Córdoba, Oscar González, que empezó hacerlo ahora sin tener dengue y acá en San Francisco también debería hacerse".

Agregó que "quiero destacar el trabajo de la salud pública de nuestra ciudad porque los dos casos que me tocó tratar sirvieron para que se incentivaran medidas de salud pública, entonces se introdujo la información a nivel de entidades intemedias como colegios y otras instituciones, la fumigación, el contar el número de mosquitos que tenemos y es muy posible que ahora venga el otro paso que es la descacharrización".

Explicó que "se va casa por casa sacando los cacharros y se va poniendo una oblea identificando la casa que se hizo. Eso es muy importante para bajar el índice de mosquitos".

El dengue hemorrágico

En cuanto a la situación nacional, Patrignani dijo que "para mi personalmente un brote es epidemia, lo que pasa es que no es lo mismo tratar una epidemia que evitarla. Lo que pasa en el Chaco es una epidemia y está fuera de control y además de eso quedará una endemia porque se tardarán meses para combatir la epidemia y después la endemia y sobreviene el dengue hemorrágico".

Sobre esta clase de dengue que es fatal, Patrignani explicó que "el dengue es un virus pero tiene cuatro serotipos, el DEN 1, DEN 2, DEN 3 y DEN 4. Cualquiera de estos serotipos son capaces de causar infecciones en el hombre pero la inmunidad por un serotipo no produce inmunidad para los otros".

"Esto quiere decir que si una persona que tuvo dengue es picada por segunda vez por un mosquito que tenga el DEN 2 sufre el dengue hemorrágico, una de las formas más graves. En la endemia entran los cuatro serotipos, generalmente las epidemias son producidas por el DEN 1 y después en la endemia entrar a jugar los otros serotipos y ahí sobrevienen las muertes", explicó.

Afirmó que "todavía no tenemos muchas muertes porque son epidemias primarias, recién entra, y seguramente habrá más porque esto durará años".

"El trato de una epidemia ya implica una cantidad de gastos y recursos humanos, materiales y gran cantidad de dinero y se ha visto que, comparando la pérdida de turismo que tiene esa región con los gastos que se podrían invertir para prevenir, estos últimos son muchos menores", finalizó diciendo.

El aedes albopictus, un "cómplice" peligroso

Hay otro mosquito que puede transmitir el dengue: el aedes albopictus, vive en zonas selváticas y dificultan el control de la enfermedad porque no llegan a las zonas donde vive las medidas de eliminación y los aerosoles.

Al respecto Patrignani explicó que "la entrada del otro vector, el mosquito aedes albo pictus, en el ciclo natural de la enfermedad en las américas, dificulta el control del dengue pues estos mosquitos no son alcanzados por los aerosoles, ni por las medidas de eliminación de los criaderos silvestres que son de difícil acceso y localización".

"Esos mosquitos son los que hacen que el dengue a veces pemanezca y lo hacen que perpetúe por lo que es difícil la erradicación completa", dijo.

Vecinos refuerzan las medidas preventivas

El avance del dengue no es ajeno a los sanfrancisqueños. Los casos que se detectaron en la zona, sumados a los que se repiten día a día en el norte del país llevan a que toda la comunidad se una para tomar acciones conjuntas que permitan erradicar el mosquito aedes aegypti vector de la enfermedad, cuya presencia en nuestra ciudad tiene un alto índice.

Si bien no hay dengue en la ciudad, es necesario tomar todas las precauciones para que no entre. Consultamos a algunos vecinos sobre el peligro latente del dengue y si han reforzado medidas preventivas.

La mayoría de los vecinos toman las medidas necesarias, vaciando cacharros con agua, colocando mosquiteros o usando insecticidas.

Cira, (barrio San Martín): No, no he reforzado las medidas. De todos modos, tenemos siempre la casa cerrada y las ventanas con mosquitero protector.

Estela, (barrio Vélez Sarsfield): Sí, he escuchado que han aumentado los casos por lo que trato de revisar siempre que no tenga recipientes con agua acumulada. Además uso más insecticida.

Isabel, (barrio Roca): Tomo todas las medidas que recomiendan. Las ventanas que dan al patio cuentan con la tela mosquitera.

Delia, (barrio Vélez Sarsfield): Nunca he tenido problemas de insectos en casa, creo que más se da donde hay canales con agua estancada. Mientras tanto, utilizo mucho insecticida.

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