El dengue ya está en Córdoba y ajustan los controles en Río Cuarto

En la provincia hay 34 enfermos confirmados por Epidemiología. En el sur de San Luis, las autoridades sanitarias siguen de cerca el caso de un obrero golondrina. El subsecretario local de Salud, Gabriel Abrile, pidió colaboración de la población para erradicar los depósitos de agua en las viviendas.
Con 34 casos confirmados por las autoridades del Ministerio de Salud de la Provincia y otros tantos sospechosos de haber contraído dengue, la enfermedad desembarcó en Córdoba, en especial en la Capital, y ya disparó un fuerte control y monitoreo en Río Cuarto. Porque además fueron confirmados casos en Rosario, Mendoza y hay sospechas de otro en Buena Esperanza, al sur de San Luis.

Mientras las discusiones por las cifras de los enfermos se extiende por todo el norte del país y alcanza a los funcionarios del Gobierno nacional, en la provincia, la jefa de Epidemiología del Ministerio de Salud, María Frías, confirmó ayer a PUNTAL que hay 34 casos confirmados, pero ninguno corresponde al sur cordobés.

Sin embargo, las precauciones en la ciudad se extremaron. Todos los dispensarios, clínicas, sanatorios y médicos -a través del colegio profesional- fueron advertidos de que la enfermedad es de denuncia obligatoria ante las autoridades de Salud. Es para que, si se presenta un caso, se dispare el mecanismo inmediato de control zonal.

También comenzarán a trabajar con las empresas de turismo que envían contingentes a las zonas endémicas del norte del país.

El subsecretario de Salud local, Gabriel Abrile, aseguró ayer que no hay detectados casos sospechosos en la ciudad. "No tenemos registro de ningún caso positivo ni sospechado de tener dengue. De todos modos seguimos trabajando como lo venimos haciendo desde agosto con fumigaciones y campañas para que la población erradique los posibles reservorios de agua que es donde se reproduce esta especie de mosquito", explicó.

Oscar Artero, director de Bromatología, Zoonosis y Medio Ambiente del Edecom, aseguró que "venimos trabajando desde agosto en el control. Pero todas estas medidas son en vano si no colabora la gente, porque es un vector domiciliario que está en lugares pequeños con agua, como cacharros, tapas, botellas y demás. Todo lo que podamos hacer no tiene sentido en tanto y en cuanto no se complemente con esto. Hay lugares donde fumigamos más porque tenemos más presencia de aedes, como alrededor del cementerio y las gomerías de la ruta, donde además transitan los camiones que vienen del norte del país", remarcó el funcionario.

La enfermedad además carece de un tratamiento específico y los médicos sólo pueden atender los síntomas que se van presentando. Pero no existen remedios o vacunas para el mal. "Si aparece un caso sospechoso se dan recomendaciones a la familia para que no sea picada, se fumiga alrededor de la vivienda para matar a los mosquitos que pueden ser vectores. Pero no hay tratamiento o vacunas que se puedan administrar", indicó Abrile.

El mosquito se reproduce en lugares con poca cantidad de agua, especialmente que no esté en descomposición, sino que preferentemente debe estar limpia para favorecer la cría del aedes aegypti.

Lugares clave

La Municipalidad tiene identificados como lugares "calientes" al cementerio y la zona de gomerías sobre la ruta, donde existen depósitos permanentes de agua, especialmente de lluvia, que constituyen el lugar ideal para la propagación del mosquito.

Curiosamente, inspectores de medio ambiente del Edecom realizaron el año pasado un rastrillaje por el cementerio para vaciar los floreros y recipientes donde se puede alojar el aedes y llenarlos con arena o tierra, pero al poco tiempo, todo volvió a ser como antes. "La gente nos tiró la tierra y volvió a colocar agua en los jarrones.

Necesitamos esa colaboración y compromiso para reducir al mínimo las posibilidades de reproducción del mosquito", explicó Artero.

Por su parte, el caso de las gomerías tiene una doble preocupación. Por un lado, las cubiertas son también depósitos de agua, pero además por allí suelen transitar camiones que vienen del norte del país transportando mercadería. No sólo pueden traer mosquitos infectados en cabinas o cajas, sino que es posible que quienes viajen en ellos estén infectados. "Lo único que podemos hacer es atacar el vector, y para eso necesitamos el compromiso de todos", insistió Abrile.

Por último, las autoridades siguen de cerca el pronóstico del tiempo, porque mientras intentan difundir las medidas de prevención, esperan la llegada del frío para interrumpir el ciclo biológico del mosquito y frenar así el contagio del dengue.

Gonzalo Dal Bianco

34

Son los casos positivos reconocidos en la provincia. La gran mayoría corresponden a la capital provincial. En el sur no hay casos registrados por el área de Epidemiología del Ministerio de Salud. En los últimos 9 años sólo se habían dado 12 casos. En 2008 no se presentó ninguno.

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