El dengue avanza y hay cada vez más preocupación.

En Charata y Sáenz Peña crece la alarma por los casos confirmados que se atienden en hospitales y clínicas privadas. La familia de Carolina Gómez esperará los datos de la autopsia, tras la desmentida oficial de que se trate de un deceso por el virus que transmite el mosquito. En tanto, la oposición pidió al Gobierno que no oculte cifras e información.
CHARATA. Dos muertes conmocionan a la ciudad de Charata por estas horas, las que tendrían relación directa con el dengue. El domingo se conoció que cerca de las 13, falleció una joven de 18 años con sintomatología parecida a la del dengue. Y, también la de un hombre mayor, que también fue informado por este medio.

La familia de Carolina Gómez, fallecida en Charata el domingo, no quiso brindar respuesta alguna sobre el deceso de su hija. Sin embargo, este matutino mantuvo un contacto con sus padres, quienes no quisieron declarar nada porque recién lo harían cuando lleguen los estudios solicitados.

El otro caso

Marcos Poleschuk falleció el domingo a las 17- cuatro horas después de Carolina Ruth Gómez- por hemorragia intestinal según la versión dada por familiares, seguramente porque ese fue un diagnóstico médico. La supuesta primera víctima fue tratada desde un principio de síndrome de dengue, administrándosele paracetamol. Pero ante el cariz que tomó el caso, se pasaron por otras instancias hasta acabar con el edema pulmonar que aparece como resultado de una autopsia.

Un médico consultado -aclarando que no fue del hospital- contestó que el edema puede ser producido por muchos otros factores sanitarios, incluido el mismo dengue. Todo un caso que se oscurece cuando se trata de minimizar una coyuntura que debería ser analizada sin tapujos ni ocultamientos.

otro rumor

De todas maneras, otro rumor circula en Charata donde se afirma que este es un brote de fiebre amarilla producida por contagio por gente que fue a pasear a Brasil sin hacerse vacunar y trajo la peste y la instaló en los barrios Norte y San Antonio, donde se focalizaron los casos iniciales, para luego propalarse a otros sectores urbanos, en realidad a la mayoría de los hogares charatenses. No hay casa que no tenga una persona afectada por los mismos síntomas y en tal caso, hasta se puede reproducir la especulación de un médico que aseveró que habría más de 5 mil infestados.

Preocupación

La preocupación es mucha y anoche, a las 20.30, inició una reunión de intendentes del sudoeste en la Municipalidad de Charata, así lo informó el intendente Miguel Angel Tejedor a un medio local.

Domingo trágico

El rumor era fuerte y por lo tanto inocultable. Nada puede escapar ya a la preocupación de la gente por un mal que viene aquejando desde hace días a varios lugares de esta provincia, y en forma especial a la ciudad de Charata. Y el runrún se hizo sostenido y fuerte después de la mediatarde de este trágico domingo 15 de marzo. Para ese tiempo el dengue se habría cobrado su segunda víctima. La primera debió ser Ruth Gómez, una joven de 18 años (verificar), fallecida a las 13, cuyo cuerpo yacía en la morgue del Hospital «Enrique V. de Llamas», donde se le practicaba la autopsia de rigor. Sus padres y demás familiares aguardaban angustiados en los pasillos del nosocomio por los resultados del examen y para velar los restos de la joven. Pero eran cerca de las 1 del lunes y las puertas de esa sala continuaban cerradas. La incertidumbre aumentaba y no llegaba el resultado sobre la causa de esa muerte.

Muy cerca, el entorno del Gobierno -el concejal Walter Capogrossi y la ex concejala y ex diputada provincial Luisa Chomiak y otras personas- se mostraban preocupados y expectantes siguiendo las alternativas de un hecho que iba cobrando fuerza en la opinión pública. Horas antes había visitado el hospital el intendente Miguel Angel Tejedor, y se supo que un grupo de profesionales se habían sumado al plantel del hospital local para colaborar con la ciclópea tarea de los que habitualmente trabajan en el lugar. Otros gestos solidarios de vecinos se sumaban a la lucha prestando desinteresadamente sus servicios.

Es que el dengue parecía haber irrumpido fatalmente en un escenario que había preparado días antes. Con el correr del tiempo la incertidumbre se adueñó de la población que presentía que ese mal venía acompañado de algo más que flotaba el ambiente. Un ambiente contaminado por las arcaicas formas de combatir la enfermedad quemando neumáticos de automotores y llenando la atmósfera de humo negro. El hospital se fue llenando de pacientes y sus pasillos, galerías y salas se atestaban de enfermos desbordando el esfuerzo de los que se multiplicaban por llevar alivio mientras parientes procuraban acompañar y estar cerca de los afectados.

Mientras tanto, al anochecer, los restos de otra probable víctima del mal eran velados en la Sala de la Mitre. Allí estaba el cuerpo de don Mateo Polischuk (73), quien con síntomas del mal había sido asistido en el hospital, dándosele paracetamol, la única panacea -para todos- que aliviara a los doloridos enfermos. Pero el domingo a las 10, don Mateo volvió a descompensarse y esta vez internado en una clínica local. El hospital ya había colapsado pero la lucha continuaba en medio de un clima febril, pero también de impotencia.

Las últimas horas de esta presunta segunda víctima del dengue fue narrada por una atormentada familiar de esta manera: «Falleció por una hemorragia intestinal después de varios días de soportar fuertes dolores musculares, en la cintura, articulaciones y el cuerpo en general con estado febril. Hoy, cuando lo notamos otra vez mal fuimos al hospital repleto de gente y nos pusieron la ambulancia para su traslado a la clínica privada donde murió a las 17. Los médicos y el personal de los dos centros sanitarios se esmeraron en la atención, pero al parecer no pueden hacer nada porque la enfermedad no tiene remedios que la combatan. Esto puede traer mucha preocupación a la población, pero sin dudas tienen que estar alertados para en lo posible evitar contraer la misma o alguna manera de evitar las hemorragias internas que llevan a estos tristes finales».

A esta altura de la noche, se comentaba que ya eran tres los muertos por el dengue. La siguiente habría sido otra mujer muy joven.

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