Dengue: aumentan los casos y hay 3079 notificados.

Dengue: aumentan los casos y hay 3079 notificados.
La titular del Ministerio de Salud de la provincia, Sandra Mendoza, dio a conocer anoche un informe sobre el estado de la situación generada por el dengue donde se observa que los casos siguen incrementándose, afirmándose que existen 3079 casos notificados, de los cuales fueron descartados 127. Advierte el documento que "no se gana nada teniendo miedo a la enfermedad y sí colaborando entre todos".
En este punto estadístico siempre se informó que todos los casos notificados eran todos los enfermos, sin reconocer o pensar de alguna forma que nunca se puede conocer la cantidad de casos. Nunca la notificación se condice con la cantidad real de enfermos en la población, se aclara. Por diferentes motivos: por el tiempo que deben tomarse los profesionales para notificar por escrito; porque no todos los pacientes consultan al médico; porque las clínicas privadas no tienen la cultura de notificación al sistema de Salud Pública -a pesar que están obligadas por ley- y porque los médicos no tienen la cultura de la notificación de los casos.

"Nada más inconveniente que una epidemia predecible, para lo cual nunca se realizó una situación sostenida en el tiempo, que emerge en un año electoral. A partir de ahí, todos los mensajes de prevención que se quisieron dar a la comunidad fueron tapados por el ruido que generaron diferentes controversias, que siempre aparecen en las epidemias como el números de casos y la diferencia entre brote y epidemia. Se estableció una discusión en torno del número de casos, siendo que las conductas que se tomaron y deben tomar son independientes de la cantidad de casos notificados", agrega el informe de Salud. El otro planteo fue la diferencia entre brote y epidemia, en el contexto que son sinónimos y que no cambia tampoco la conducta a seguir.

"Esto no viene de un día para otro. Ni la comunidad estaba preparada ni los médicos. Además, no existía una brigada de control de vectores en la provincia. A pesar que hay ordenanzas de diferentes municipios que se alineaban en un programa de lucha contra el dengue, nunca fue implementado, por diferentes dificultades operativas en terreno", indicaron desde la cartera sanitaria que también conforman los subsecretarios de Salud, de Relaciones Institucionales y Atención Primaria de la Salud Marcelo Slimel, Gregorio Buchovsky y Susana Slimel, respectivamente.

Mala información y amenazas

"Hoy en día se desplaza la atención a la falta de colaboración de la comunidad como si fuera que las personas van a cambiar su forma de vivir y de acumular agua de un día para el otro, por intermedio de un folleto y creando pánico. Habida cuenta de la mala información a la comunidad, existieron amenazas a las brigadas nacionales en su actividad de fumigación espacial que tampoco colabora con el control de la forma adulta del mosquito", se aseguró al evaluar la situación actual.

El papel irresponsable de la oposición

La actitud de la clase política fue que en vez de dejar espacio para poder trasmitir los mensajes de prevención, hoy en día las personas conozcan de la supuesta falta de transparencia del gobierno provincial o inacción del mismo; pero no saben sobre el uso de repelentes o ropa adecuada (mangas largas, ropa clara, que cubran brazos y piernas). Así como tampoco la predisposición a colaborar con el ingreso de voluntarios a realizar la limpieza del patio para el descacharrado, poniendo énfasis la oposición en actividades de fumigación, cuando lo más importante es la remoción de los criaderos, actividad indelegable de los municipios.

Problema de saneamiento ambiental

El problema del dengue y otras enfermedades transmitidas por vectores, es un problema de saneamiento ambiental de las localidades. Pero resultó más conveniente desde el punto de vista político, centrar la discusión en una caja de insecticida vencido, en vez de revisar si en sus localidades había controles de las gomerías, chacaritas y cementerios, y realizar las fosas donde deben ser enterrados los cacharros. Hoy en día apilan los cacharros en el basural municipal son el tratamiento adecuado, concentrando los criaderos en los basurales, cercanos a los cuales también viven personas. Esta es una de las causas por las cuales después de tantas campañas de fumigación, sigue habiendo transmisión. En los criaderos no enterrados siguen naciendo mosquitos.

Tantas controversias dieron como resultado el pánico en la población que aun no conoce a ciencia cierta las pautas básicas de prevención de la enfermedad, que generalmente es de curso benigno (a pesar que es posible la aparición de formas graves). "Siempre estuvimos esperando esto. Es la crónica de una epidemia anunciada", se graficó para concluir la situación que hoy vive la Provincia.

Se politizó la enfermedad

Es en este contexto irresponsablemente politizado de la enfermedad, con las condiciones climáticas, ambientales que favorecen la reproducción de los mosquitos, con personas que no pueden captar los mensajes preventivos que emanan desde el Ministerio de Salud y en el cual se están haciendo todos los esfuerzos necesarios con informaciones contrariadas desde los medios de comunicación, es donde el Ministerio de Salud está haciendo los máximos esfuerzos posibles para controlarlo. Además, con gran presión a la población médica de parte de los medios, políticos y pacientes, se busca como un gran deporte argentino echarle la culpa al otro. Entonces, se identifica al gobierno provincial o a los hábitos de las personas (formas de vivir aprendidas ancestralmente donde el dengue no es la principal prioridad) y se deja de reconocer que el gran enemigo no deja de ser un mosquito.

Los accidentes de tránsito, el cáncer o problemas cardiovasculares, producen mayor cantidad de muertes y secuelas que el mismo dengue. La respuesta social y política al dengue es desproporcionada a la gravedad del problema. Esta no deja de ser una enfermedad viral, que bien tratada tiene una evolución favorable.

¿Dónde empezó?

En el contexto de un gran brote en países y provincias limítrofes, y con el gran traslado de personas por intercambios comerciales, sociales y turísticos, comienza la transmisión en la provincia donde todos los chaqueños son susceptibles. En el Chaco, el Aedes aegypti encuentra un lugar adecuado para vivir en altas concentraciones. Siempre faltó un paciente para que se inicie el brote. Pero este año, el gran brote en Bolivia y Salta, aportó casos que portaban la enfermedad, situación que dio origen al brote en la Provincia. Esto provocó esta epidemia de dengue que hoy soporta la provincia.

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