Demora más la Justicia la guerra de impugnaciones

Por: Rubén Rabanal

Los nervios seguirán durante esta semana: la Cámara Nacional Electoral, que preocupa al Gobierno, aunque en público no lo reconozca, recién tomará una decisión el próximo jueves sobre la apelación al fallo del juez Manuel Blanco que habilitó las candidaturas de Néstor Kirchner, Daniel Scioli y Sergio Massa, si es que decide terminar el trámite en tiempo récord. Ayer -domingo-, Jorge Landau, el apoderado del Partido Justicialista tuvo que viajar hasta La Plata para presentar su respuesta a la apelación que el viernes pasado presentó el radical Ricardo Gil Lavedra contra el fallo del juez Blanco que bloqueó las impugnaciones a los candidatos oficiales.

Recién ahora, con toda esa documentación más el expediente de la causa original, el juez Federal elevará a la Cámara la apelación que presentó la UCR. Se sabe que la Cámara Electoral tiene tres días para expedirse y que recién el jueves tiene prevista una reunión de acuerdos. De ahí que antes será imposible contar con un pronunciamiento de los jueces.

El trámite de la apelación al fallo de Blanco que le denegó las impugnaciones a la oposición comenzó el viernes pasado, cuando Gil Lavedra (en las dos primeras horas de atención del juzgado de La Plata) presentó el escrito que técnicamente contesta los «agravios» que le produce a esa parte el haberle denegado las impugnaciones. Recién entonces Blanco le dio traslado del expediente a Landau. Así, el apoderado del PJ tuvo tiempo hasta ayer para presentar su memorial de defensa frente a esa apelación.

Desde ayer comenzó a correr el tiempo para que el Juez Blanco eleve a la Cámara Nacional Electoral el expediente completo, y ese cuerpo tendrá tres días desde que sea comunicado para emitir un fallo que, por ahora, se considera definitivo, aunque tanto la oposición como el propio Gobierno anunciaron que lo recurrirían ante la Corte Suprema si les es adverso.

La apelación se refiere siempre a los agravios que le produce la sentencia a la parte que perdió la demanda. Pero en esa instancia no puede utilizar los mismos argumentos que en la demanda original de la impugnación. De ahí que el juez deba contestar esos agravios y que la argumentación incorpore nuevos razonamientos que por ahora son un misterio en este caso.

Diferencias

Ese trámite tiene diferencias con la pelea que hoy mantiene con la Justicia electoral Francisco de Narváez por la impugnación de las candidaturas de Claudia Rucci, Silvia Majdalani, Natalia Gambaro, Silvia Lospenato y Ana María López, todas candidatas a diputadas en la lista del peronismo disidente en la provincia de Buenos Aires (ver nota aparte). En esos casos, que están desde ayer realimentando la guerra entre el kirchnerismo y la oposición por las impugnaciones, en realidad fue el juez Blanco quien observó las candidaturas alegando que tienen deficiencias para demostrar que todas cuentan con residencia bonaerense legalmente comprobable. Es decir, que en ninguno de los casos hubo impugnaciones presentadas por otros partidos.

En esa misma condición están hoy otros casos, incluso en la lista que lidera Néstor Kirchner en la provincia. El kirchnerismo tiene entre seis y siete candidatos en su lista de diputados (todos del lugar 18 para arriba) que también fueron observados por Blanco y aún deben probar que tienen residencia bonaerense. De ahí que para conocer si las impugnaciones con los candidatos de De Narváez son parte del hostigamiento oficialista o no, habrá que esperar a ver la resolución que tome Blanco en el resto de los casos. No es una historia nueva: el ex juez Alberto Piotti y el propio Felipe Solá sufrieron en 1991 la afrenta de que la Justicia no quisiera aceptarlos como candidatos al cuestionarles la residencia bonaerense. La cuestión, de todas formas, luego se solucionó.

El kirchnerismo está confiando en que esta semana la guerra de las impugnaciones se terminará. Por lo menos, es lo que cree Landau, aunque en la Casa Rosada existan otros temores: «Ya se ha expedido la Cámara Electoral sobre cuestiones semejantes a éstas y ha dicho que no existe incompatibilidad entre la postulación de las candidaturas y el ejercicio de otra función ejecutiva», dijo ayer y explicó su viaje de ayer hasta La Plata: «Antes de pasar a la Cámara Nacional Electoral, la apelación que realiza el radicalismo requiere la contestación por parte nuestra de expresiones que se introdujeron en la apelación».

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